Loewe se inspira en abstractos paisajes de España para su línea masculina

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París. Los abstractos paisajes de la provincia española de Cuenca inspiraron al diseñador de Loewe, Jonathan Anderson, para la colección de moda masculina que hoy presentó en París, donde Maison Margiela y Givenchy mostraron también en la pasarela las propuestas para la próxima temporada otoño-invierno.

El fabuloso mundo que el joven diseñador británico Jonathan Anderson está creando para Loewe empieza a convertirse en una obra de arte.

En esta ocasión, inspirado por los paisajes de Cuenca y su mágica Ciudad Encantada, hasta donde el equipo de la firma viajó para crear y fotografiar esta colección, Loewe propuso materiales orgánicos -lino, algodón- que construyen prendas rockeras aunque con un aire primitivo, en tonos tierra, verde militar y negro.

“Es un estilo como de las cavernas. La idea era utilizar la artesanía de una forma diferente- con el denim con prendas que parecen viejas, con otras que parecen nuevas”, reconoció Anderson a Efe.

El diseñador, que confiesa aprovechar sus viajes de trabajo a España para descubrir el país, fue personalmente a Cuenca en busca del “paisaje abstracto” que reflejó en estas prendas, a las que llenó de ilustraciones de setas y animales del bosque.

La firma quiere revisar el armario masculino incluyendo prendas funcionales marcadas claramente por la idea del diseño- camisas en tejido oxford agujereadas, chaquetas de piel estilo punk británico con tachuelas y dibujos, pantalones y cazadoras vaqueras con detalles en piel o camisas de lino, efecto denim, con retales de telas de estampado animal.

Hay una mezcla de artesanía y punk británico que inunda las prendas, en las que se respira también la moda militar, inspiración que Anderson justificó por su “funcionalidad” y no por su significado.

“No hay ningún significado detrás, estamos obsesionados por darle un significado a todo, yo guío mis creaciones por la funcionalidad, y por la calidad”, dijo Anderson.

En cuanto a los accesorios, parte imprescindible en la firma española, Loewe rescató las botas militares a las que añadió un efecto desgastado y un sinfín de tachuelas, además de sus tradicionales bolsos de piel a los que han sumado un nuevo modelo- el Goya.

Este bolso para hombre, que pronto podría tener su versión para mujer, es un diseño rectangular de grandes dimensiones en piel, extremadamente simple, y “puro”, como definió Anderson.

El modelo que más impactó fue, sin embargo, una mochila cuadrada, también en piel, de proporciones exageradas, en negro o verde militar, cuya comercialización aún no está asegurada.

Además, Anderson añadió a los modelos unos divertidos gorros estampados en leopardo, inspirados por el que Pipi Cazaslargas llevaba cada noche para dormir.

Por otro lado, Maison Margiela presentó acróbatas y deportistas que vistieron ajustados jerséis y pantalones de vinilo, también ajustados, camisetas efecto malla, acompañadas con maxi chalecos hasta la altura de los tobillos.

En una paleta de tonos tierra, negro y azul marino -por el momento no muchos diseñadores apuestan por el color en esta semana de la moda de hombre-, la colección se movió entre la elegancia de prendas clásicas con aires de siglos pasados, y otras deportivas, que aportaron el toque de modernidad.

Y de chicos malos fue la cosa con Givenchy, cuyo director creativo, el italiano Ricardo Tisci, hizo desfilar a modelos semi rapados o discretas crestas.

Sudaderas con capucha que sobresalen por las americanas o, en la mayoría de los diseños, por cazadoras de piel estampadas y cargadas de parches haciendo un guiño a una estética callejera.

La identidad de la firma estuvo muy presente sin embargo en algunos “total looks” en negro, compuestos por simple camisa, pantalón y maxi abrigo por debajo de la rodilla.

Los diseños de algunas de las “Maisons” más icónicas de París, como Kenzo, Dior y Balmain, marcarán la continuación de esta semana de la moda masculina que transcurre entre estrictos controles de seguridad, que obligan al invitado a pasar por registros y detectores de metales, dado el estado de alerta en el que vive el país en estos difíciles meses.