Trastornos metabólicos

25_01_2016 HOY_LUNES_250116_ ¡Vivir!4 C

Endocrinóloga- Nutrióloga, gerencia de Medicina Interna HGPS
El metabolismo se define como el conjunto de transformaciones físicas, químicas y biológicas que en los organismos vivos experimentan las sustancias introducidas o las que en ellos se forman. El metabolismo comprende dos fases:

Anabolismo: Todo proceso constructivo por medio del cual las sustancias simples se convierten en compuestos más complejos por la acción de células vivientes.

Catabolismo: Es el metabolismo destructivo, contrario al anabolismo, es la transformación de sustancias desde un plano elevado de complejidad o especialización a otro más bajo o simple.

En nuestro organismo, existen varias sustancias que tienden a regular el metabolismo para mantener el equilibrio u homeostasis.

Esas sustancias pueden ser proteínas con acción enzimática u hormonal, u otros compuestos. Ante la ausencia, disminución o aumento de estas sustancias reguladoras ya sea por nacimiento, o por factores ambientales desencadena un desequilibrio de ellas y por ende del metabolismo, a lo que llamaríamos trastornos metabólicos.

El metabolismo se refiere a todos los procesos físicos y químicos del cuerpo que convierten o usan energía, y es un proceso constante que empieza en el momento de la concepción y termina con la muerte. Es un proceso vital para todas las formas de vida, no solo para los seres humanos. Si se detiene el metabolismo en un ser vivo, sobreviene la muerte.

Trastornos metabólicos. Pueden ser:
1. Del metabolismo basal
2. Del metabolismo intermediario
3. Del metabolismo mineral y óseo

El metabolismo basal (MB) es el índice metabólico o cantidad de energía que se gasta en condiciones normales para mantener la vida. Es el valor mínimo de energía necesario para subsistir y representa el 50-70 % del gasto energético diario de la mayoría de las personas sedentarias. Se calcula tras ayuno de 12- 24 horas en la mañana, después de una noche de sueño adecuado, a una temperatura confortable de 20-27 °C y tras estar tranquilo durante 30 minutos. En un adulto joven en reposo, con una superficie corporal de 1.8 m2 es de aproximadamente 70 kcal/m2/h.

El metabolismo basal puede variar por el sexo (en una mujer es 5-10 % menos que el hombre), por la edad, (disminuye con los años), el embarazo, y la alimentación (puede incrementar 10-20% tras la ingesta, siendo mayor tras consumo de proteínas que hidratos de carbono o grasas a lo que se le llama efecto térmico de los alimentos).
Las hormonas que más intervienen en el metabolismo basal son las hormonas tiroideas, la adrenalina y noradrenalina.

Las hormonas son compuestos producidos por células que pertenecen a una glándula y son enviadas al exterior de la célula o la circulación sistémica para encontrar el tejido a que está diseñada para recibirle y regular su acción.

Algunas de ellas pueden interferir, además del metabolismo basal, en el metabolismo intermediario de los hidratos de carbono, de los lípidos y proteínas, como el cortisol, la hormona del crecimiento, la insulina y las hormonas tiroideas, entre otras.

El cortisol, hormona que se incrementa en estrés físico y emocional o por la utilización de medicamentos con acción similar como la prednisona, dexametasona, puede hacer que aumente la producción o síntesis de glucosa por el hígado, degradación de proteínas del músculo esquelético, movilización de las grasas de los depósitos, aumentando la degradación de los ácidos grasos por los tejidos y reduciendo la habilidad de utilización de glucosa y por ende resistente a la insulina.

Trastornos del metabolismo basal

Las hormonas tiroideas (HT) son las principales reguladoras del metabolismo basal (MB).

El MB disminuye durante el sueño y la desnutrición.

Las HT son las que fijan la velocidad del metabolismo, producción de calor corporal y consumo de oxígeno. Estas son la tiroxina o T4 y la triyodotironina o T3.

Si existe un aumento en sangre de las HT o si hay hipertiroidismo, ya sea por aumento en la producción, siendo la causa más frecuente la enfermedad de Graves; de la liberación, o por fuente exógena como la administración por encima de los requerimientos del cuerpo de levotiroxina, puede aumentar el metabolismo basal de 30 a 60 % o hasta 100 % por encima del valor normal.

Los órganos más sensibles a los efectos de las HT son los músculos, el corazón, el hígado, el riñón y el cerebro durante su desarrollo. Se incrementa además la velocidad del metabolismo intermediario de los hidratos de carbono, lípidos y proteínas, estimulando la producción de enzimas que participan en estas vías metabólicas.

Estos pacientes son emocionalmente irritables, propensos al nerviosismo, sin embargo, presentan debilidad y cansancio físico. También aumenta la temperatura corporal, y para disipar pueden presentar sudoración, aumenta el apetito, pero no obstante la ingesta de alimentos, se le produce una degradación de las reservas proteicas y lipídicas con lo que el paciente adelgaza.

Todo lo contrario ocurre cuando hay una disminución de HT o hipotiroidismo. El paciente presenta fatiga, somnolencia, lentitud muscular, disminución de la frecuencia cardiaca, aumento de peso corporal, estreñimiento, lentitud mental, reducción del crecimiento del pelo, aspecto edematoso o hinchado del cuerpo, entre otras.

Trastornos del metabolismo intermediario

En los trastornos de metabolismo intermediario se incluye: 

Trastornos del metabolismo de las lipoproteínas. Las lipoproteínas son compuestos que transportan en sangre a los lípidos o grasas. Estas son HDL, LDL, IDL, VLDL. Estos trastornos pueden generar un aumento del colesterol, triglicéridos o ambos a la vez. Pueden ser de origen genético o por causas secundarias como diabetes mellitus, hipotiroidismo, enfermedad renal o hepática y consumo de alcohol, tabaquismo, algunos medicamentos y -por supuesto- la dieta.

Trastorno del metabolismo de los hidratos de carbono. Puede deberse a trastornos en la secreción, acción de la insulina o ambos, generando diabetes mellitus. El exceso de otras hormonas, ya sean producidas por el organismo o exógenas, genera hiperglucemia. Se encuentran el cortisol, la hormona del crecimiento, las catecolaminas, y HT.

Hemocromatosis.
Es un trastorno por almacenamiento de hierro como consecuencia de un aumento inadecuado de la absorción intestinal del mismo. Este trastorno produce aumento excesivo de hierro en órganos como hígado, páncreas, corazón e hipófisis, generando alteraciones anatómicas y funcionales de estos órganos, como: cirrosis, diabetes mellitus, artritis, miocardiopatía, hipogonadismo o disminución de hormonas sexuales.

Gota y trastornos del metabolismo de las purinas. El ácido úrico es el producto final de la degradación de las purinas. Su aumento, o hiperuricemia, puede venir por aumento en producción, reducción en la eliminación o ambos. Puede generar artritis de articulación, depósitos en forma de tofos en las articulaciones o alrededor de ellas y urolitiasis. Otros trastornos del metabolismo intermediario son: enfermedades del metabolismo de aminoácidos, enfermedad de Wilson o trastorno del metabolismo del cobre, porfirias, galactosemia, enfermedad del depósito del glucógeno, entre otras.