Roberto niega JCE rechace Francina como vicealcaldesa DN

17_03_2016 HOY_JUEVES_170316_ El País4 A

El alcalde del Distrito Nacional, Roberto Salcedo, negó ayer que la Junta Central Electoral (JCE) rechazara la candidatura de la ingeniera Francina Hungría como vicealcaldesa en esta demarcación, porque supuestamente no tiene arraigo en el territorio.

Atribuyó la especie al temor de algunos sectores, porque el binomio que hace con Hungría sería invencible en las elecciones del 15 de mayo próximo.
Explicó que su compañera de boleta nació y ha vivido en el Distrito Nacional, además de que cuenta con oficinas en esta demarcación.

Señala que al producirse la división política del Distrito Nacional, en el 2002, Hungría fue sacada de ese territorio, por eso su centro de operación y todas sus actividades las desarrolla en la ciudad de Santo Domingo.

“Francina, a decir de nuestros abogados, reúne perfectamente, las condiciones para optar por la posición de vicealcaldesa del Distrito Nacional”, precisó.

Salcedo no sabe de dónde surgió la especie, ya que hasta la tarde de ayer no había inscrito su candidatura y la de Hungría por ante la Junta Electoral del Distrito Nacional. En cuanto al posicionamiento de su candidatura para repetir por cuarta ocasión en la alcaldía del DN, respondió que si las elecciones fueran hoy, ganaría con un porcentaje por encima del 60%.

Consideró que, según confirma la Gallup Hoy, la victoria del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) con el presidente Danilo Medina a la cabeza, sería histórica.
“Fruto del trabajo y el esfuerzo hecho por el Presidente de la República, por impulsar un Gobierno cercano a la gente y de manera particular el gobierno de la ciudad”, sostuvo salcedo.

Informó que luego del feriado de Semana Santa, presentará a los munícipes de Santo Domingo su propuesta de gobierno para los próximos cuatro años.
Salcedo fue entrevistado luego de un recorrido junto a sus hijos Roberto Angel y Carlos por el moderno Laboratorio de la Dirección General de Aduanas, al que destaca, que coloca al país a nivel de los grandes países del mundo en materia de control.