173 aniversario de la Independencia de República Dominicana

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A los 173 años de la gesta de independencia y creación del emblema patrio “Dios, Patria y Libertad, República Dominicana”, un 27 de febrero de 1844 dejó una huella profunda en la identidad de los dominicanos. Esos hombres y mujeres que dieron sus vidas nos dejaron un legado más allá de lo que podemos entender. Murieron porque sus conciencias les obligaron a actuar con valores incólumes para crear una nación soberana e independiente de cualquier intervención extranjera. Una nación que construyó los cimientos de una sociedad derramando su sangre para alcanzar esos nobles ideales.
Esta fue una gesta conocida y recordada, pero es ahora donde nosotros somos llamados a ser los nuevos defensores de la patria y de nuestra identidad como país del mundo. Somos cada uno de nosotros los nuevos Duarte, Sánchez y Mella.
Pero, ¿somos héroes realmente como aquellos que dieron sus vidas a cambio de la más digna gratitud del ser humano: la independencia y preservación de valores patrios?. No necesitamos mascaras o antifaz para ser héroes, sino ideal y disposición para ejecutar las acciones propias y correctas!
¿A la República Dominicana le sobra las buenas obras legadas por nuestros ancestros y podemos sonreír tranquilos ante las situaciones que hoy vivimos?
¡Nuestro país tiene cada día nuevos invasores! Estamos siendo lesionados no solo por las ocupaciones pacíficas de migraciones ilegales que transforman nuestro hogar en una cosmopolita diversa a la sonada por nuestros antepasados, sino invadidos por las informaciones malsanas que vemos a diario en los medios de comunicación. Mostramos cómo se preparan los delincuentes, se alimentan las prisiones y cómo se hace la marihuana o cocaína a través de noticieros nacionales e internacionales. Mostramos cómo se desarrolla el crimen organizado y la importancia de poder involucrarse a él, ya que de aquí nacen los nuevos héroes de la pantalla que nuestros jóvenes desean imitar. En síntesis, el mal uso de la tecnología involucra a miles de niños y jóvenes que al alcance de ella hacen lo que les guste, motivados indirectamente por el mal cuidado de sus padres, esos que viven inmersos en el agobio diario y en la justa por ganar la batalla del dinero a través de los medios cómodos.
Se muestran ideas xenofóbicas y rellenas de asqueante pornografía que denota un “alto grado” de masculinidad o femineidad dependiendo del caso.
La información recibida por nuestros adolescentes es negativa, llena de basura, crímenes y corrupción por parte del Estado, especialmente cuando sus gobernantes hacen promesas que se precipitan al vacío y dejan un hueco en el ideal de confianza de la nación.
Vivimos un mundo cruel y ávido de caer en manos de drogas, apatía por los seres humanos especialmente niños y ancianos y el desmedido goce por acumular riquezas. Y pregunto: ¿Cómo defendemos la nación, qué hacemos por ella, y cómo hacemos para construir la base de nuestra sociedad como pilar sólido y reluciente de nuestro futuro: La Familia?
Debemos construir una nación sin esperar que el gobierno lo haga porque somos responsables de nuestro destino y solo nosotros lo haremos bien para preservar los símbolos que han sido el legado de nuestros patricios.
¡Basta de esperar! No necesitamos héroes escondidos porque en el corazón de cada uno de nosotros habita ese héroe que ha de renacer y triunfar por nuestro país. Si estás dispuesto y tu corazón late con la inquietud de redimir y producir cambios favorables que ayuden a resolver los inminentes problemas que nos agobian, es hora entonces de que te vistas de héroe y aportes un granito de arena que sirva de base para el futuro de nuestra República Dominicana y en consecuencia, “el futuro de nuestros hijos”.
¡Hazlo ya! Tu familia, tu pueblo y tu nación lo necesita! La República Dominicana merece un mundo mejor! ¡Tú puedes hacerlo!