QUÉ SE DICE : Con las muelas de atrás.-

Claudio Acosta

Dadas las repercusiones que ha tenido la agresión de que fue víctima la jueza Mirian Germán Brito durante la evaluación al desempeño de los jueces de la Suprema Corte de Justicia, que tuvo una segunda entrega durante la rueda de prensa en la que se suponía que el Procurador General de la República, Jean Alain Rodríguez, se limitaría a pedir excusas y anunciar que se inhibiría, es inevitable pensar en el daño que se ha provocado al proceso de selección de los jueces y, por vía de consecuencia, al sistema de justicia, imposible de calcular en estos momentos debido a que la actitud del Procurador ha devuelto el desagradable episodio a las primeras planas de los periódicos, y ya se sabe que hasta que no pasa la tormenta no es posible salir a calcular sus destrozos. Eso quiere decir que las peticiones públicas solicitando al presidente Danilo Medina que destituya al funcionario volverán a cobrar fuerza, y también la hipótesis de quienes sostienen que jefe y subalterno son también cómplices en la encerrona con la que se quiso descalificar, con unos supuestos anónimos, a la magistrada Germán. Pero no solo los vínculos entre dos cómplices de un mismo delito pueden atar las manos del mandatario, impidiéndole complacer a quienes le exigen que lo mande para su casa y le quite ese incordio de encima a su gobierno. También está el caso Odebrecht, que tampoco se sabe cuánto daño ha sufrido debido al comportamiento de quien dirigió las investigaciones que sirvieron de base al expediente acusatorio contra los encartados. Que, por cierto, deben estar riéndose con las muelas de atrás, pues el Procurador está socavando con sus acciones la credibilidad de un expediente que, si la magistrada Germán tiene razón, carece además del rigor probatorio necesario para conseguir las condenas con las que se debe sancionar a los responsables del mayor escándalo de corrupción pública de nuestra historia democrática.