Los Benzo: de Perlo, Cádiz y Santo Domingo

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Al respecto, llaman poderosamente nuestra atención las intensas relaciones endogámicas construidas por los miembros de la diáspora genovesa/italiana instalada en la zona, apuntaladas, a la sazón, por un régimen sistematizado y bien definido de estrategias matrimoniales. Por último, aunque no por ello menos importante, huelga aclarar que el censo de vecinos genoveses en la “Tacita de plata” se multiplicó desde 174 individuos en 1709 a 5,108 en 1791. En cualquier caso, esta serie cruzada de fenómenos y razones se reflejó en un aumento del influjo italiano en América, el mismo que se empezó a sentir con verdadera fuerza desde el siglo XVIII en adelante.
Por otra parte, es oportuno señalar que esta ciudad –Cádiz– floreció y alcanzó su momento de mayor apogeo a partir del siglo XVIII, tras ser designada oficialmente, en 1717, sede del monopolio de Indias, lo que implicó el traslado hacia allí de dos piezas indispensables del entramado imperial: el Consulado de Indias y la Casa de Contratación. Es de suponer, por tanto, que la medida de marras no sólo trajo aparejada una etapa de esplendor, prosperidad y pujanza, sino que potenció la instalación de inmigrantes llegados de diferentes rincones del mundo, tanto para asentarse en ella definitivamente, como para utilizarla de escala en la ruta hacia los extensos dominios americanos de la corona.

Según el relato de Fernández Pérez, por ejemplo, “tal concentración de recursos físicos y humanos incrementó el papel institucional, económico y social de la ciudad como centro peninsular del imperio mercantil español” (Véase FERNANDEZ PEREZ, Paloma. Alianzas familiares y reproducción social en la élite mercantil de Cádiz. 1700-1812. En Revista Trocadero, núm. 6-7. Servicio de publicaciones de la Universidad de Cádiz, 1995. Págs. 51-67) Desde luego, esta situación de bonanza que experimentaba la ciudad andaluza contrastaba con la aguda crisis que por entonces padecían los distintos territorios de la península itálica, agobiados por la excesiva fragmentación y las perennes luchas intestinas.

Como colofón, puede decirse que los genoveses animaban con su presencia la vida social, política y económica en cada una de las localidades en que fueron acogidos.

Continuando con nuestra relación, por tronco conocido de la familia figura Bartolomé Benzo, marido de doña Ángela Galeta, a quien hizo madre de:

1. Juan María Benzo Galeta.
Este Juan María Benzo Galeta, natural de Perlo, Piamonte, nacido alrededor del año de 1753, se afincó en Cádiz y casó allí con su paisana Ángela Caneba, quien había visto la luz alrededor del año 1760, en Montivel, Finale (el marquesado del Final había estado en posesión de España hasta el año de 1713, en que su control pasó a manos de la república de Génova) teniendo por progenitores a Miguel Caneba y a doña Gerónima Bales.

Instituto Dominicano de Genealogía, Inc.