Consultorio Ecológico

Eleuterio Martínez

P. Profesor, ¿será cierto que el “ave nacional”, la Cigua Palmera, se encuentra amenazada?

R. Las evidencias del ataque de un parásito que está diezmando a los polluelos o juveniles de la Cigua Palmera en la zona norte del país, específicamente en la Provincia de Puerto Plata, indican que ciertamente, sobre esta especie de la avifauna autóctona, laDulusdominicus, se cierne un peligro inminente, una realidad sumamente preocupante y que merece prestarle la atención debida, no solo por tratarse de uno de los elementos más comunes de la naturaleza que engalana nuestros campos en las zonas bajas o mediana altitud del territorio nacional y la Isla La Española, sino por tratarse de un símbolo patrio, que encierra tanto valor y respeto, como el que los dominicanos les dispensamos a la “bandera” o al “escudo nacional”.
La inquietud nos llegó meses atrás vía RennHo’aolha Loren, una columnista de DominicanToday, quien manifestó su alta preocupación por la posible presencia en el país de la especie invasora Philornisdownsi, un insecto que en su etapa larvaria, estaba atacando a los polluelos de la Cigua Palmera y quiso ponerse en contacto con los organismos oficiales competentes, para advertirles sobre el peligro de esta plaga, mejor conocida como Mosca de las Frutas, que ya en Hawai, ha causado verdaderos estragos sobre la avifauna de aquella isla del Pacífico.
Nos hicimos eco de su preocupación, pues como miembro de la Comisión de Ciencias Naturales de la Academia de Ciencias de la República Dominicana, era lógico que indagáramos al respecto y contactamos los especialistas del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marina Hernández, bióloga y directora de Bioseguridad; Domingo Sirí, Ornitólogo; Nelson Marcano, Zoólogo) y expertos del IDIAF, como Colmar Serra, Entomólogo y Biólogo de Plagas; quienes nos arrojaron más luz sobre este tema que debe llamar toda la atención de las autoridades y la Sociedad Dominicana.
Todos estos valiosos profesionales con que cuenta el país y en particular de Renn Loren, quien llega a República Dominicana y no solo nos enciende una luz roja, sino que le da seguimiento a la problemática en ciernes y, para que no continuemos pasivos con la duda de aliada, nos acaba de hacer llegar fotografías y fílmicas que atestiguan, ilustran y muestran la gravedad que esta plaga implica para el “Ave Nacional”.
Desde la Academia de Ciencias aplaudimos este gesto tan noble y nos unimos en esta causa común.