Algo de todo

ELSA

Quiero agradecer a todas las personas que de manera personal y por distintas vías me han expresado sus condolencias por el reciente fallecimiento de mi madre. Al Periódico Hoy que me brindó su apoyo. Gracias a de corazón.

La palabra “reconocer” se lee igual de izquierda a derecha, que de derecha a izquierda.

La huella lingual de cada persona es única, al igual que nuestras huellas dactilares.

La palabra “sífilis”, enfermedad infecciosa transmitida principalmente por contacto sexual, tiene su origen en un poema en latín llamado “Syphilis sive morbus gallicus”, que significa “Sifilis o la enfermedad francesa”, del poeta veronés, Girolamo Fracastoro, en 1530.

El protagonista de la obra es un pastor llamado Sifilus que decidió adorar al rey en lugar de al Dios griego Apolo, quien lo castigó por desobediencia afectándolo con una enfermedad terrible que llamo Sifilis, por el pastor. En Venecia, en 1584, Fracastoro incluyó el nombre de la enfermedad en su libro de medicina “De contagionibus, sobre enfermedades contagiosas.

En esa época en Italia y Alemania, la sífilis se conocía como el “morbo francés” y en Francia se conocía como el “morbo italiano”.

La Alhambra de Granada es el lugar más visitado de España.

La letra “O” proviene de la escritura jeroglífica egipcia, donde se dibujaba con forma de ojo. Los fenicios la tomaron de ahí, la llamaron ain, que significa ojo, y fueron los primeros en representarla de forma circular. Luego pasó a los griegos, que tenían: omega (o grande) y omicron (o pequeña). De los griegos pasó a los etruscos y a los romanos.