El kiwi, ¿sólo para platos dulces?

52969470 - wooden bowl with a salad of kiwi fruit and a fork on the table top view
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Regularmente asociamos su nombre a postres y meriendas de frutas, o a su uso en repostería, que da lugar a una gran gama de sabrosos postres, pero el kiwi, al igual que otras frutas, puede formar parte también de platillos salados, aportándoles un contraste muy sabroso y refrescante.
Y la inclusión del kiwi en nuestra alimentación es una idea más que recomendable. Estos son algunos de los motivos: es rico en vitamina C (contribuye a reforzar las defensas) y cuenta con propiedades antioxidantes; ayuda a evitar digestiones pesadas y su alto contenido en fibra favorece el tránsito intestinal.
También es una buena fuente de ácido fólico, importante especialmente para las embarazadas, aunque beneficioso para todos.
Tiene un aporte calórico reducido, de alrededor de 60 calorías por cada 100 gramos de esta deliciosa fruta, por lo que puede formar parte perfectamente de las dietas para reducir de peso, si se consume de manera natural.

recetas
Ensalada de kiwi con jamón serrano y nueces

4 kiwis, pelados y cortados en láminas
2 tazas de ensalada de rúcula
12 lonchas de jamón serrano cortadas en tres trozos
Un puñado de nueces
11/4 de queso de cabra
12 rebanadas de pan tostado
4 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharadas de vinagre balsámico
Pimienta negra
Sal marina
Preparación. Untar las tostadas con el queso. Mezclar los kiwis, la rúcula, el jamón, las nueces, el aceite de oliva y el vinagre balsámico. Sazonar con pimienta y sal. Distribuir la mezcla en cuatro platos, colocar las tostadas en la ensalada y servir.
Pechugas de pollo asadas con kiwis

3 kiwis
2 pechugas de pollo
1/2 cucharadita de romero fresco
1/2 cucharadita de tomillo fresco
4 dientes de ajo con piel
Un chorrito de aceite de oliva
1 cebolla pelada
1 taza caldo de pollo
1 taza de vino blanco
Sal
Pimienta negra
Preparación. Salpimentar las pechugas de pollo y macerar dentro de un recipiente hermético durante 48 horas, junto con el tomillo, el romero, los ajos aplastados con piel y un poco de aceite de oliva, bien mezclado todo. Guardar en la nevera. En un cazo, dorar levemente las cebolla picada a fuego bajo junto con una cucharada de aceite de oliva. Cubrir con caldo de ave y cocer tapado durante 25 minutos. Corregir el punto de sal. Retirar la cebolla y reducir el volumen del jugo de ave a fuego bajo hasta evaporar a 1/3 de su volumen. Reservar. Dejar las pechugas de pollo fuera de la nevera durante 30 minutos antes de cocinar para que se temple la carne. Introducir las pechugas en el horno sobre una bandeja a 220º C durante 20 minutos. Partir los kiwis por la mitad y, con ayuda de un sacabolas, retirar su pulpa. Reservar. Cuando falten 5 minutos para terminar el asado, regar con el vino blanco e introducir junto con el pollo, la cebolla y los kiwis. Cocinar el conjunto. Laminar finamente las pechugas y servir junto con las cebollas y los kiwis. Regar con el jugo de ave reducido y tomillo fresco extra. Sazonar con sal en escamas. Puedes sustituir las cebollitas por chalotas y el jugo de ave por cualquier caldo de pollo casero o adquirido en supermercados cercanos. Si los kiwis tienen un punto de madurez excesivo, introdúcelos al asado en el último minuto para evitar que pierdan su forma.

Mini-hamburguesas con ‘ketchup’ de kiwi

12 panes para mini hamburguesas
2 Carne pequeña de hamburguesas
Lechuga
Tomate

Para el ‘ketchup’:
3 kiwis amarillos
1/2 de puerro picado
1 ajo pelado
1/2 cucharadita hinojo fresco
/2 cucharadita de chile en polvo
Un chorrito de aceite de oliva
Una pizca de azúcar
Chorrito de vinagre de jerez
Preparación. En primer lugar, pela los ingredientes para el ‘ketchup’ y pícalos muy pequeños. Añade la cebolleta, el ajo, el hinojo y el chile en una cazuela y póchalos tapados a fuego medio sin que cojan color. Añade los kiwis pelados y troceados. Cocínalos durante 5 minutos a fuego vivo sin tapar. Añade el vinagre, la pimienta blanca, la sal y el azúcar. Mezcla bien, retira y tritura. Deja templar y enfriar en la nevera. Dora la carne sobre una sartén bien caliente por ambas caras hasta conseguir el punto deseado en cada hamburguesa. Corta en dos trozos cada gajo de tomate y junto con la carne, alguna hoja de lechuga y los panes tostados, monta las hamburguesitas. Sírvelas con el ‘ketchup’ de kiwi.