Método tecnológico permite una mayor precisión quirúrgica

3C_¡Vivir!_07_1,p01

La resonancia magnética intraoperatoria permite generar imágenes a pacientes que están dormidos mientras son intervenidos por tumores cerebrales u otras enfermedades. Las imágenes se toman con el cerebro abierto y esto permite que el neurocirujano pueda tener una precisión superior al 99% en la cirugía.
Asimismo, la tecnología puede ser usada en forma endoscópica (dentro de la nariz) para llegar a la base del cráneo y hacer resonancia magnética intraoperatoria en tiempo real en uno, tres, cuatro o seis minutos.
La información la ofreció el doctor Dieb Maloof Cusse durante el XXVIII Congreso de Neurología y Neurocirugía celebrado en Punta Cana, en donde los neuroccientistas expusieron los últimos avances en sus respectivas áreas.
Esta tecnología en manos expertas permite que el médico pueda tomar decisiones mientras interviene al paciente, por lo general los médicos la aplican para eliminación de tumores, quistes, cirugías de epilepsia, problemas vasculares, cirugía del área de neuro y psiquiátricas. Los neurocirujanos tienen acceso a tecnología del primer mundo, pero lo importante es que está disponible y que se trabaje para la cobertura de la Seguridad Social. “Cuando decimos resonancia magnética intraoperatoria en lesiones supra e infratentoriales, nos referimos a tecnología de punta para este tipo de enfermedades”, dijo el especialista de la clínica internacional La Misericordia, de Barranquilla, Colombia.
Se trata del único país de América Latina que cuenta con esta tecnología. Los quirófanos con tecnología para imágenes integradas son exclusivamente para intervenciones cerebrales o corrección de escoliosis en menores de 18 años, explicó Maloof.
La endoscopía. El endoscopio funciona como un lente que se introduce por la nariz y llega a la base del cráneo, es combinado con neuro navegación integrada a la resonancia magnética. Esto permite una precisión absoluta para llegar a la lesión específica que se interviene, asegura el médico colombiano.
Este tipo de procedimiento avanzado se hace con bajo riesgo de morbilidad y mortalidad, insiste el afamado médico.
Asegura que dentro del procedimiento quirúrgico se realiza el estudio diagnóstico, es decir, una nueva resonancia magnética, se toman las imágenes y se revisa si la neuro navegación, que es un puntero láser, llegó a donde está ubicada la lesión cerebral o espinal. “Se procede luego a extraer toda la parte tumoral o quiste con gran precisión”, narra el neurocirujano.
“La precisión es tan específica que terminamos sacando completamente la lesión tumoral, pero también con la resonancia magnética, cuando uno prevé que sacó toda la lesión, incluso con las imágenes fusionadas antes de operar, podemos hacer combinaciones para determinar lo que quedó, eso nos permite tomar decisiones inmediatas”, expresa el médico.
Esta alta tecnología permite que el médico trabaje con medicina basada en evidencia y ayuda a tener una intervención eficaz en beneficio de los pacientes, asegura Maloof Cusse.