QUÉ SE DICE: La cadena de custodia

Claudio Acosta

Es obvio  que se rompió la llamada “cadena de custodia” con la yipeta incautada en agosto, cuando se iniciaron los allanamientos contra los supuestos vinculados con la red de narcotráfico y lavado que dirigía César el Abusador, que el pasado sábado  habría sido  ocupada en Jimaní a la cónsul haitiana con asiento en Santiago. ¿Como llegó ese vehículo, valorado en más de 100 mil dólares,  a manos de una diplomática extranjera, cuando se supone que está bajo la custodia de la Procuraduría Especializada Antilavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo? Eso es precisamente lo que quieren saber los abogados del imputado José Bernabé Quiterio (Niño), a quien le fue incautada  en su residencia del sector capitalino El Vergel, a través del acto de alguacil que depositarían ayer en la tarde en la Procuraduría General, a través de la Oficina de Bienes Incautados, en el que intiman al Procurador Jean Alain  Rodríguez a explicar lo sucedido. Incontables son las historias sobre el usufructo ilegal de bienes  y vehículos  incautados  a narcotraficantes por parte de oficiales militares,  policiales  y funcionarios, que siempre han hecho fiesta con esas propiedades, pero está claro que en el caso de la yipeta ocupada a la diplomática haitiana se estaría pasando al siguiente nivel. Según lo que publicó ayer El Nacional la denuncia de los abogados dejó sin palabras a la directora de Relaciones Públicas de la Procuraduría, sin duda ganando tiempo para  ofrecer una explicación  razonable a este hecho que, de ser cierto, constituiría un nuevo escándalo. Que precisamente por eso no puede quedarse así, envuelto en un manto de silencio y sospecha, sobre todo porque el Ministerio Público no puede darse el lujo  de dar otro traspié  que nos  termine de convencer de que este caso le queda demasiado grande.