40 años de economía

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POR ANTONIO GIL
El Banco Central agotó la vía que tomó para estabilizar la economía dominicana, plantea Carlos Despradel en su libro 40 Años de Economía Dominicana que pondrá en cirulación el próximo martes y en el que reúne sus experiencias como funcionario público y asesor de empresarios.

Dijo Despradel que también advierte que en lo adelante la economía dominicana deberá enfrentar extraordinarios retos. “Muy difíciles, muy difíciles.”

“Enfatizo el problema de Haití. Un problema único y absolutamente grave”, afirmó.

Además de que en el libro, indicó, señala que la vía que ha buscado el Banco Central para conseguir la estabilidad económica “tiene sus grandes peligros. No la critico, porque quizás hubiera hecho lo mismo. Pero reconozco que ya se le agotó esa vía de solución”.

Los retos coyunturales y estructurales, sostuvo, son muy grandes. “Si tenemos un país altamente vulnerable a los incrementos de los precios internacionales del petróleo y a los ciclos económicos de Estados Unidos, tenemos que hacernos menos vulnerables,” dijo.

Entiende además que será perjudicial la rivalidad política que afecta ahora a la sociedad.

Advierte que con esto no quiere que se le confunda con los que patrocinan “el borrón y cuenta nueva” porque aborrece la corrupción, pero entiende que el país tiene grandes retos y que enfrentarlos será sumamente difícil si la sociedad está dividida.

EL OBJETIVO

Despradel pretende que su nuevo libro sea el testimonio de una persona que presenció o fue actor en la vorágine en que se debieron tomar las más importantes decisiones que definieron el camino actual de la vida económica del país.

Su objetivo, según lo explicó, es que sus experiencias sirvan como de orientación para el futuro. “En ningún momento pretendo que sea justificativo de actos o decisiones” propias o de otros en los que pudo influir, sino que su objetivo es meramente narrativo y podría tener un propósito didáctico, aunque vaciló para aplicarle este último adjetivo.

Organizó el libro de manera cronológica, explicó, y evitó los términos rebuscados de la economía para facilitar la lectura al lector poco versado en un tema especializado. Lo trató de hacer en un lenguaje tan llano que espera que esa sea una de las primeras críticas que le hagan sus colegas. “No escribí un libro para economistas.”

Espera también, dijo, que los críticos lo señalen como un libro que trata de justificar errores de gobiernos en los que tuvo un papel decisorio y aunque asegura que ese nunca fue su propósito, entiende que hasta cierto punto es inevitable porque todos los humanos tienen una tendencia natural a justificar sus actuaciones o decisiones.

El libro, dijo, simplemente recoge las experiencias de una persona que ha sido funcionario público desde 1963 y ha ocupado posiciones importantes como asesor de gobernadores del Banco Central desde 1969 hasta 1978, posteriormente fue gobernador del Banco Central, embajador en Washington, miembro primero y luego presidente de la Junta Monetaria, y consultor de organizaciones empresariales. El vínculo de sus funciones abarca seis presidencias de la República e indicó que laboró estrechamente con cinco presidentes, como fueron Joaquín Balaguer, Antonio Guzmán, Jacobo Majluta, Salvador Jorge Blanco e Hipólito Mejía, durante casi 20 años. Esto, entiende, da un bagaje suficiente como para poseer y suministrar informaciones fundamentales, así como perspectivas.

Fue asesor desde 1969 de los gobernadores del Banco Central, Diógenes Fernández y Fernando Periche Vidal, durante la administración de Balaguer de 1966 a 1978. También fue gobernador del Banco Central en el gobierno de Guzmán.

Además, dijo, fue asesor del sector empresarial cuando comenzaron a organizarse para poder presentar alternativas a los gobiernos. Indicó que trabajó estrechamente con Luis Augusto (Payo) Ginebra Hernández. En los últimos diez años de Balaguer fue asesor del Consejo de Hombres de Empresa y prestó colaboración desinteresada en la crisis del 1990.

“En las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) creo haber sido un protagonista de primera línea”. Por esto, dijo, el libro contiene mucho de sus experiencias con el FMI en los gobiernos de Jorge Blanco, Balaguer y Mejía.

Espera todas las críticas, aunque espera que algunas sean injustas y otras más favorables, estimó que terminará en el justo medio.

EL LIBRO

El libro tiene seis capítulos en 366 páginas.

Despradel lo define como un análisis macroeconómico. “No es un tratado histórico. No entrevisté a nadie ni cito documentos históricos. Lo que plasmo en el libro son mis experiencias”.

Su meta en principio, dijo, fue escribir sobre las grandes crisis económicas de 1984, la de 1990 y la del 2003, pero también quiso dar explicaciones de las causas y hacer un análisis de porqué el país tiene etapas de rápido crecimiento y recesiones prolongadas.

A propósito, indicó, excluyó la mención de muchos nombres para evitar polémicas. Cuando narra los momentos en que se tomaron decisiones con las que no estuvo de acuerdo, no menciona a quienes las tomaron o las adoptaron, pero menciona los acontecimientos y añade sus observaciones y evaluaciones, dijo.

Entiende que lo escribió desapasionadamente. “Encuentro que mi vida profesional me permite escribir a mí sobre la historia dominicana sin apasionamiento”.

Recurrió a la biblioteca, explicó, solo para refrescar la memoria y por eso el libro tiene una bibliografía.

En principio, también, quiso incluir análisis sectoriales pero luego entendió que la obra sería muy extensa y compleja de leer, por esto eliminó esas consideraciones.

Al libro lo considera como una consecuencia del ocio. Luego de participar en una agitada administración, decidió tomarse unas vacaciones y traspasar parte de sus funciones en su oficina de consultoría Despradel & Asociados (DASA) a uno de sus hijos, por lo que dispuso de tiempo para escribir sus experiencias. No será el último de sus libros, indicó. Ya prepara otros.

Los reporteros no tuvieron acceso al libro nada más que en el momento de la entrevista y únicamente pudieron ver los pasajes que fueron específicamente señalados con el dedo por el autor. Despradel quiere mantenerlo en secreto y se conocerá únicamente a partir del momento en que se ponga en circulación. Sólo el prologuista y los presentadores han tenido acceso al libro.

EDUCACION

Una de las tesis que sostiene en el libro, explicó, es que se debe insistir en educar más a la población para que entienda el problema de los ciclos económicos y que hay períodos en que los gobiernos no pueden mantener medidas expansionistas de la economía.

Explicó que los ciclos de expansión y decrecimiento de la economía están vinculados a situaciones similares en los Estados Unidos, y que estas a su vez se han vinculado en los pasados 40 años a las fluctuaciones en los precios del mercado del petróleo. La economía estadounidense, dijo, ha tenido crisis justo cuando los precios del petróleo han subido.

Cuando hay períodos de bonanza, dijo, tendemos a presionar para extenderla más de lo debido, aún después que comienza la recesión. La población exige a los gobiernos que mantengan las medidas fiscales y monetarias que sustentaron la activación económica y, por razones políticas, los gobernantes mantienen esas medidas económicas expansionistas. Advierte que esto hace más grave la crisis y más prolongada la recuperación.

Además, sustenta la tesis de que la población debe ser educada para aprovechar los períodos de expansión y hacer ahorros para enfrentar los períodos de recesión y así las crisis serán menos profundas y la recuperación más rápida. Entiende que la población educada eliminará “el culto al consumo” que es un factor culposo de nuestras crisis que reduce la capacidad de ahorro de la población.

LA COMPILACIÓN

Dijo que le tomó diez meses escribir el libro. Debió hacer acopio, señaló, de su biblioteca en la que tiene todos los boletines emitidos por el Banco Central desde 1963, los informes económicos del Fondo Monetario Internacional (FMI); a 24 años de agendas personales y a todos los libros sobre la economía del país escritos por sus colegas. Pero además debió consultar los memorando que escribió como funcionario, de los cuales tiene copias, además de sus vivencias.

LA CEREMONIA

La puesta en circulación será el próximo martes 26 a las 6:30 de la tarde en el hotel Santo Domingo.

La presentación del libro la harán Manuel José Cabral y el padre José Luis Alemán. Despradel tendrá unas palabras introductoras en el acto.

DATOS PERSONALES

Carlos Despradel se graduó en Economía en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en julio de 1964. Fue la primera promoción de economistas graduados en el país. Dice con orgullo que fue el primer licenciado en Economía que graduó la UASD porque tuvo que hacer una ceremonia de graduación adelantada para poder aprovechar una beca que le dio el Banco Central para estudiar en Manchester, Inglaterra. “Así me adelanté por unas semanas a la graduación de todos los que estudiaron conmigo”, dijo sonriente. Tenía 22 años. Nació en Santo Domingo el 3 de abril de 1942.

Un año antes de su graduación, durante el gobierno de Juan Bosch, ingresó en el Banco Central. Bosch había designado a Diógenes Fernández en la gobernación del Banco.

“Fue un concurso donde se presentaron alrededor de 300 aspirantes,” dijo. De estos, indicó, pasaron 40. A estos les dieron un curso intensivo de matemáticas de tres meses y de entre ellos escogieron para emplearlos a los 20 que obtuvieron las mejores calificaciones y de entre este último grupo sacaron, a su vez, los cinco que obtuvieron las mejores notas y fueron becados para especializarse en el exterior. “Entre esos últimos estaba yo”, dijo. Fue la primera y la única vez que se hizo este tipo de concurso, afirmó.

Así estuvo en Manchester dos años estudiando Desarrollo Económico y luego pasó un año en Holanda estudiando Planificación en el Instituto de Estudios Sociales de La Haya. Luego fue a Yale.