50 años de aporte musical desde la docencia, Edith Hernández De Windt

TAHIRA VARGAS GARCÍA
TAHIRA VARGAS GARCÍA

El pasado jueves 3 de octubre se realizó una noche de conciertos en el auditorio de la Academia Dominicana de Música con la participación de Milton Cruz, Leonor Elmúdesi y Tahira Vargas al piano y el cuarteto de cuerdas formado por: Juliana De Windt (2do violín), AnarysIznaga (1er violín), Javier Salas (Viola) y José Bonillo (Cello). Esa noche se interpretaron conciertos para piano y orquesta de: Bach, Mozart y Haydn.
Con la noche de conciertos celebramos los 50 años de docencia musical de nuestra profesora de piano (de los 3 pianistas mencionados) Edith Hernández, quien dirige la Academia Dominicana de Música y Artes desde 1976 cuando fundó esta institución musical junto a Milagros Beras Dalmasí (quien falleció en 1996) ambas egresadas de estudios superiores en música en España, Francia e Italia. Luego de la muerte de Milagros Beras, Edith Hernández De Windt continúa con la dirección de la misma en la actualidad.
Estudié en la Academia Dominicana de Música desde mi niñez hasta adultez. Mis años de secundaria y universidad fueron compartidos con el aprendizaje y enseñanza musical en esta institución graduándome de Profesorado Superior de Piano en 1986 con Edith Hernández De Windt, una excelente maestra, que dejó en mí grandes huellas musicales y afectivas.
La trayectoria de Edith Hernández como profesora de piano y otras asignaturas del currículo musical como Estética, Armonía y Lectura Musical es intachable. El coraje, la dedicación, el sentido de responsabilidad, puntualidad y las exigencias de calidad desde la música son parte de los valores que Edith impregna en quienes fuimos y somos sus estudiantes. Junto a esta contribución en valores desde la enseñanza musical, tiene Edith con sus publicaciones una oferta de herramientas y conocimientos para la enseñanza y la interpretación de la música y las artes como es el Manual de Estética Musical publicado en 2018 en su nueva edición.
El aprendizaje de la música desarrolla en las personas: sentido de la belleza-estética, sensibilidad, creatividad, respeto, tolerancia y desarrollo de la afectividad en todas sus expresiones. La Academia Dominicana de Música desde la dirección de Edith Hernández y Milagros Beras y todo el equipo docente impregnó en todas las personas que nos formamos en ella la cohesión grupal, cooperatividad, unión y sobre todo la amistad, dejando de lado la competitividad. Compartir y escucharnos tocar se convertía en una práctica cotidiana que generaba unión y afectividad compacta.
El legado de Edith Hernández es de trascendencia para el país, desde vidas y obras que irradian desde la música, armonía y cohesión social, más que eso cultura de paz.