¡A curarse al zoo!

La contribución de los animales a la medicina no se reduce sólo a la fase de experimentación (lo que se conoce como cobayas). De varias especies se ha logrado extraer sustancias que poseen propiedades terapéuticas para el organismo humano. A continuación le ofrecemos los más recientes descubrimientos, algunos de ellos todavía en estudio.

Vaca: (Cortisona), una variedad sintética de esta hormona se obtiene de una sustancia encontrada en una glándula renal de este animal y se utiliza como antiinflamatorio para tratar síntomas de asma y dolores de la artritis.

Rana: (Pexiganan), esta variedad de un péptido extraído de la piel de una rana africana será el primer antibiótico tópico empleado para las úlceras infectadas de los pies de personas diabéticas.

Caballo: (Premarín), quizá la única droga extraída de un animal vivo. Este estrógeno se deriva de la orina de las yeguas preñadas y se utiliza como terapia hormonal sustitutiva para las mujeres menopáusicas, ayudándolas a aliviar sus sofocos, sudores nocturnos y sequedad vaginal.

Tiburón: (Squalamina), este compuesto es una copia sintética de una sustancia encontrada en el hígado del tiburón. Parece ser que frena el crecimiento de los vasos sanguíneos que alimentan a los tumores cancerígenos, por lo que puede ser administrado junto a la quimioterapia.

Serpiente: (Aggastat), recientemente aprobado por la FDA, esta droga se desarrolla a partir de un veneno de serpiente. Se proporciona por vía intravenosa a los pacientes que han sufrido un ataque cardiaco, a menudo junto a otros disolventes sanguíneos, para prevenir futuros coágulos.