A PLENO PULMóN
Guloya es Goliat

La ocupación de España por tropas de Napoleón facilitó la independencia de varios países de América.  España no podía hacer gran cosa para evitar que los criollos nacidos en sus colonias “se administraran por cuenta propia”.  Debemos apuntarlo sin detrimento de los méritos, cívicos o militares, de los grandes próceres americanos.  Este tema lo estudia pormenorizadamente  el historiador británico John Lynch, profesor emérito de la Universidad de Londres, en “Revoluciones hispanoamericanas 1808-1826”.

Los haitianos combatieron, al mismo tiempo,  contra los amos blancos y el imperio francés.  Napoleón sometió toda Europa a su voluntad.  No pudo aplastar a los esclavos sublevados.  En Haití encontró  muerte su cuñado Leclerc.  Probablemente, de no haber sufrido esta derrota, Napoleón nunca hubiese vendido la Louisiana al Presidente Jefferson; y los EUA no tendrían su enorme territorio actual.  Haití no se parece a ninguna otra nación de América o de las Antillas.  En todos los virreinatos del Nuevo Mundo hubo esclavos negros en alguna época; en muchos países de  América hay población negra importante o mayoritaria, empezando por la RD.  También en las islas inglesas, holandesas, españolas.  En Cuba la esclavitud se extirpó tardíamente.

En Brasil la población negra y mulata es muy numerosa. El folclore brasileño tiene tantos ingredientes negros: música, baile, creencias religiosas, platos de cocina, que su influencia envuelve a la población entera, sea de origen portugués, alemán, italiano. Es posible que hoy todos los negros tomen café, como lo proclama el célebre son de Eliseo Grenet titulado “Ay Mamá Inés”.  Pero tener el mismo color de la piel no indica que todos los negros tengan idéntica cultura.  Los negros arabizados e islamizados de África son completamente distintos de los negros afrancesados y cristianizados… casi vecinos.

Muchas personas suponen que la palabra “Guloya” es un vocablo africano.  En realidad, negros procedentes de islas inglesas, que fueron a trabajar en ingenios de azúcar de San Pedro de Macorís, crearon bailes en los que conjugan el origen africano y su educación cristiana.  Los llamados “mumies” representan, coreográficamente, la lucha bíblica entre David y Goliat.  Este nombre, pronunciado en inglés, se convirtió en Guloya; y el grupo de danza, en “los guloya”.  Culturalmente “mestizo”, un “cocolo” es un inglés negro cristianizado.