A río revuelto, ganancia de pescadores

A río revuelto,  ganancia de pescadores

Este refrán popular de origen español, se refiere a aquellas personas que suelen sacar provecho de
las situaciones de caos o desorden.

La llegada del Coronavirus (Covid) tiene al mundo en emergencia y Republica Dominicana no es ajena a esta realidad que ha cobrado la vida de miles en el planeta. Ante esta crisis, las urgencias de abastecimientos son de esperarse.

Pero lo sucedido la semana donde se pretendía comprar insumos a altos costos con los cuales dejarían jugosas ganancias a quienes, como buenos pescadores, buscan sacar el mejor provecho de la crisis a costilla de los recursos del país.

En estos momentos de confusión, cambios y contradicciones, lo más sensato es que reine la ecuanimidad en el gasto, sin embargo no resulta ser así, porque hay personas que intentan sacar provecho de esta desgracia que nos ataca.

El refrán inicialmente expresada puede interpretarse por dos lados; por un parte, como una advertencia sobre las personas oportunistas que sacan beneficios de los males ajenos; y por otra puede verse como un dicho que muestra que en toda situación adversa siempre existe alguna oportunidad de provecho, pero esto último no aplica para el momento que vive el país.

Aquí se quiso pescar en mar revuelto con una compra que sobrepasaba hasta un 81 por ciento de los costos del mercado actual, acción que pudo prevenirse ante la inminente llegada del virus que sobrepasa el millón de contagiado en el mundo.

Desde el primero de diciembre cuando se dio a conocer el primer caso de Covid- 19 en la ciudad de Wuhan, en China, el país debió preparase para hacer las gestiones de insumos para enfrentar lo que en la actualidad es una pandemia.

Muy desacertada las declaraciones del Ministro de Salud, Rafael Sánchez Cárdenas, al justificar que
se tiene que comprar a precio tan elevado los instrumentos para evitar el contagio del virus.

Ministro, usted como médico sabe que lo más correcto para una enfermedad es la prevención, entonces, ¿Por qué se esperó al primero de marzo para hacer un plan frente al Covid-19?, ¿Por qué esperar que el virus se desplazara por todo el país, para hacer las compras?

La duda quedara siempre en los dominicanos, que vieron en esta licitación de compra de insumos médicos un río revuelto, para ganancia de pescadores.