Abel Pacheco pide disculpa

SAN JOSE (APF) – El presidente de Costa Rica, Abel Pacheco, pidió este martes públicamente disculpas por aceptar un viaje y obsequios de una familia millonaria de República Dominicana, tras ser blanco de críticas por violar las normas contra el enriquecimiento ilícito.

“Está mal hecho, lo reconozco y pido disculpas”, dijo Pacheco a la prensa, luego que la auditoría interna de la Presidencia determinó que la aceptación de un viaje en avión privado a República Dominicana el mes pasado, y la membresía honorífica del exclusivo centro turístico Capa Cana, propiedad de la familia Hazoury, viola la ley contra el enriquecimiento ilícito y normas éticas impuestas por el mismo mandatario a los funcionarios públicos.

Pacheco dijo que devolvería las tarjetas de membresía que los Hazoury le entregaron a él y a su esposa, y en cuanto al valor del transporte aéreo, la auditoría determinó que no tiene objeto devolverlo porque no fue costeado por el Estado.

“A todos a veces se nos va a la pajarita (nos despistamos) y pensé, bueno, si me he montado en el avión de (el presidente mexicano, Vicente) Fox, de Alvaro Uribe (Colombia) y de tanta gente para ir de aquí a allá, por qué no éste, pero sí, está mal hecho, lo reconozco y pido disculpas”, manifestó Pacheco.

El gobernante costarricense se convirtió en blanco de severas críticas de la prensa, por haber aceptado la invitación privada a la inauguración de Capa Cana, considerado el mayor complejo turístico del Caribe.

Además de la ley de enriquecimiento ilícito, Pacheco fue acusado de violar un decreto emitido por él en mayo de 2002, que establece que los funcionarios “no podrán aceptar invitaciones que incluyan tiquetes, viáticos u otro tipo de beneficios, salvo cuando el evento esté patrocinado por organismos internacionales, entes públicos o gobiernos”.

Incialmente, el mandatario negó haber violado las normas, aduciendo que viajó a República Dominicana a título personal y en días de vacaciones, pero ante los insistentes señalamientos cambió de criterio y consultó a la auditoría qué debía hacer con los obsequios recibidos.