Aboga humanizar servicios de salud

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Por ALTAGRACIA ORTIZ G.
El doctor Juan Monegro, jefe del Servicio de Salud Mental del hospital Marcelino Vélez Santana, planteó ayer que los profesionales de la salud deben retomar la bioética como única forma de lograr la humanización de los servicios de salud, como forma de que el paciente mantenga su dignidad de persona.

Monegro expuso sus consideraciones durante la apertura del seminario Plan Estratégico y de Producción 2006.

“El problema es que la bioética desborda lo que es la deontología médica para ocuparse ya, no del paciente, sino llevándolo al concepto de persona”, sostuvo.

Insistió en que cuando usted habla de persona, el término se refiere a la máxima categoría filosófica a la que pueda aspirar un individuo, es decir, una persona que es mucho más que un individuo.

Aunque reconoció los grandes aportes de la tecnología al avance logrado por la medicina, también esa área científica ha contribuido enormemente al gasto del paciente en procedimientos diagnósticos, que muchas veces no resuelven su problema.

Manifestó que lo primero que debe hacer un médico es una buena historia clínica, y a través de ese procedimiento diagnóstico y de investigación se obtiene, sobre todo la Psiquiatría, la mayor fuente de información de una persona como paciente.

“Entonces resulta que las especialidades médicas han fragmentado al hombre. Es decir, si tú eres psiquiatra, a ti se te olvida que existe el estómago o el corazón. Si eres cardiólogo, se te olvida que ese paciente tiene estómago. Si eres gastroenterólogo, se te olvida que ese paciente tiene otros órganos, como pulmones, intestinos…”, explicó.

“Entonces, el paciente te llega con una gastritis, quejándose de problemas en el estómago. Como tú no lo has escuchado, ni quieres escucharlo, ni te interesa escucharlo, inmediatamente lo mandas a hacerse una endoscopía. Pero resulta que hay una gran cantidad de depresiones hoy en día, en un porcentaje muy alto, que debutan con gastritis”, manifestó.

El salubrista mental sostuvo que en esa situación, ese paciente nunca se va a mejorar de la gastritis, porque esta es sólo una enfermedad secundaria, y el problema primario realmente es una depresión.

Expresó que si un paciente te llega con trastornos psicológicos y no tienes una historia bien clara, lo correcto es mandar a ese paciente a chequearlo neurológicamente. Es que puede ser que tenga un tumor cerebral o el principio de un Alzheimer, señaló.

LA BIOETICA

Monegro se refirió a la importancia de la bioética y dijo que se conoce con este nombre a un movimiento surgido en Estados Unidos a partir de la mitad del siglo pasado (1950-1960), como una actitud frente el paciente.

“La bioética, en término literal, significa ciencia, moral, costumbre, ética, para vivir; pero realmente la bioética se ha convertido hoy en una actitud de tomar en cuenta todas las ciencias que tienen que ver con la vida y la salud del hombre”, explicó el profesional de la conducta.

Manifestó el galeno que cuando se respeta al paciente como persona, se está respetando su dignidad, su intimidad y reconociendo sus derechos.

Reflexionó en que hoy en día el médico no es aquel señor medieval que no tenía que hablar con el paciente, porque él todo lo asumía, y que, por el contrario, hoy se toman las decisiones por consenso, “y eso es lo que trabaja la bioética”.

La bioética tiene que ver con todos los estudios genéticos que se hacen hoy en día, como la fertilización in Vitro, la muerte, la eutanasia, el aborto y la homosexualidad, entre otras, explicó.

Recordó que en medicina existe lo que se denomina médico placebo. Placebo es un medicamento que no tiene ninguna fundamentación farmacológica. Pero se ha demostrado que hay personas en las que han hecho el mismo efecto que un medicamento.

Criticó el hecho de que la mayoría de los médicos se dedica a estudiar enfermedades, y se les olvida que esas enfermedades están en una persona, que se convierte en enfermo.

“La palabra enfermo viene del latín: infirmos, que es una persona que ha perdido la firmeza, y cuando una persona ha perdido la firmeza física o psicológica, cualquier ayuda que tú le des con sinceridad, y tratándola y respetándole su dignidad, le sirve como apoyo a esa firmeza”, señaló Monegro.

El jefe del Servicio de Salud Mental del hospital Marcelino Vélez Santana hizo notar que frente a un paciente es muy delicado hasta cualquier gesto, por simple que sea, ya que esto puede contribuir a hacerle daño.

Sostuvo que sin la bioética no es posible humanizar los servicios de salud. “Cuando hablamos de humanización, es una postura del médico frente al paciente”.