Abogan por una Europa fuerte

PARIS (AFP).- El canciller alemán Gerhard Schroeder y el presidente francés Jacques Chirac se unieron el martes para defender una Europa fuerte, un mes antes del referéndum sobre la Constitución Europea en Francia, en el que todos los sondeos dan la victoria al “no”.

Reunidos en París en el quinto consejo de ministros francoeron en que el Tratado Constitucional reforzará la influencia de la Unión Europea en los temas internacionales, así como su independencia política y económica frente a Estados Unidos y potencias emergentes como China.

En una conferencia de prensa conjunta, Chirac afirmó que ese tratado “permitirá a Francia ser más fuerte en Europa y fortalecerá la posición de Europa en el mundo”.

Advirtió que si los defensores del “no” – que encabezan todas las encuestas del último mes – ganan en el referéndum del próximo 29 de mayo, “Francia perderá el tren” de la construcción europea.

Por el contrario, Chirac afirmó que “votar sí es elegir una Europa más social, más independiente, más poderosa”. “La etapa que comienza es decisiva para la creación de una Europa política, una Europa que sea un foco de potencia, seguridad, estabilidad y progreso social en el mundo”, dijo.

Por su parte, Schroder aseguró que “si Europa quiere ser oída en el mundo, necesita la Constitución Europea”.

La “cuna” de esta “hermosa idea” que es la Europa unida es Francia, que por lo tanto debe “permanecer fiel a sus promesas”, dijo Schoreder, al tiempo que advertía del riesgo de que la voz de Europa “se debilite”.

Este quinto consejo de ministros franco-alemán desde enero de 2003 mostró su buen funcionamiento adoptando cuatro programas de alta tecnología, dos de técnicas de información y otros dos sanitarios.

Estos proyectos permiten avanzar concretamente en la Agenda de Lisboa, adoptada en 2000, con la que se pretende aumentar la competitividad europea frente a Estados Unidos y las potencias emergentes como China, India o Brasil.

Ambos mandatarios coincidieron al hablar de la directiva Bolkestein sobre la liberalización de los servicios. “Ya no existe”, dijo Chirac, según el cual París y Berlín adoptarán “próximamente una iniciativa que no confunde a los objetos con los hombres”.

“Las prestaciones de servicios deben hacerse respetando las reglas mínimas del país en el que se aplica la prestación”, insistió en el mismo sentido Schroeder.

tado Constitucional Europeo.

Schroeder utilizó el mismo ejemplo para asegurar que “quienes se oponen a la Constitución empleando este tipo de dificultades para defender el ‘no’ hacen un razonamiento totalmente ilógico”.

“Son precisamente problemas que hay que resolver basándose en una postura europea común. Si un país duramente golpeado estuviera solo, tendría muchas más dificultades para defenderse”, argumentó.