Abordan reto fiscal ante RD-CAFTA

POR SOILA PANIAGUA
La aprobación en el Congreso de Estados Unidos del Acuerdo de Libre Comercio con Centroamérica y República Dominicana (RD-CAFTA) y la ratificación de ese tratado en el país ha generado gran inquietud en torno a la necesidad de una reforma fiscal que compense la reducción de los ingresos fiscales del Estado.

Así lo expresaron las asociaciones, de Empresas Industriales de Herrera y de Jóvenes empresarios, las que expusieron sus inquietudes sobre la necesidad de que la reforma fiscal sea consensuada, evitando afectar a los sectores productivos y focalizando la reducción del gasto público.

En ese orden, Ernesto Vilalta, presidente de la Asociación de Industriales de Herrera, opinó que el gobierno debe explicarle al país cuál es el sacrificio que asumirá en la reforma fiscal, porque mientras se debaten los cambios en el sistema impositivo, en la administración pública sigue existiendo una nómina supernumeraria y un nivel de gastos corrientes en 70 por ciento.

En la madrugada de ayer, el Congreso de Estados Unidos aprobó el RD-CAFTA y se espera que el Congreso dominicano inicie el proceso de ratificación de ese acuerdo en los próximos días.

Se estima que el Estado dejaría de percibir alrededor de RD$22,000 millones en una primera etapa, por la obligatoria eliminación de la Comisión Cambiaria y la eliminación de los aranceles a los productos procedentes de Estados Unidos.

De acuerdo a Vilalta, en el país se están dando señales de que la reforma fiscal podría terminar siendo “un parche más” y otro ejercicio repetido de penalizar solamente a las personas y empresas que siempre han pagado sus impuestos.

“Todo parece indicar que vamos a lo mismo: a gravar más al que está fiscalizado y localizado y a seguir incentivando a los evasores”, sostuvo.

Advirtió que como va el proceso de la reforma fiscal, “los ganadores serán los mismos de siempre: quienes no pagan impuestos, aunque generan grandes rentas, parte de ella, ociosa”.

Consideró contraproducente que el gobierno no se haya preocupado por incluir en los debates el tema de los subsidios que otorga en forma indiscriminada y que constituyen una fuerte distorsión económica, ni la exagerada cantidad de subsecretarios y empleados consulares improductivos que abultan la plantilla del Estado.

De su lado, el presidente de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), Richard Lueje, afirmó que las discusiones desarrolladas en torno a la reforma fiscal son la expresión de la necesidad de definir el futuro de la economía y descartó que ese tema sea politizado.

Dijo que lo que está en discusión es el futuro del país y que la coyuntura debe ser comprendida por las fuerzas políticas que forman parte del Diálogo Nacional.

“Esta discusión no puede ser particular, de ningún partido ni de los partidos en general”, opinó Lueje.

Defendió el rol del Diálogo Nacional como mecanismo para la discusión de la reforma y la búsqueda de consenso sobre la misma.

La iniciativa que se lleva a cabo en el seno del Diálogo Nacional debe abocar en una reforma amplia que trascienda el aspecto fiscal y que toque las partes social e institucional, consideró.

Abogó porque el consenso a que se llegue con la reforma fiscal en el seno de la Comisión de Alto Nivel del Diálogo Nacional, integrada por representantes del Congreso Nacional, el gobierno, el sector privado y la sociedad civil, no sea variado en otras instancias por intervenciones de intereses particulares.