Academia Dominicana de la Historia inviste a Miguel Guerrero como Miembro Correspondiente Nacional

El Rugido del León.

La Academia Dominicana de la Historia invistió hoy al periodista Miguel Guerrero como Miembro Correspondiente Nacional de esa institución, en donde éste pronunció su discurso que tuvo como tema principal “el determinante papel de la jerarquía católica y la oligarquía en el derrocamiento de Juan Bosch”.

Al iniciar su alocución, Guerrero mostró su agradecimiento a todos los presentes, “por el honor que se me ha conferido al escogerme como Miembro Correspondiente Nacional de esta venerable institución y con ello asumir el compromiso solemne de contribuir en la medida en que me fuera posible a preservar los valores en que ella se sustento”, declaró.

Según el periodista, “el esfuerzo, intentado por el propio Bosch, de reducirlos a elementos foráneos no resiste la exposición formal de los hechos. Si bien es cierto que fuerzas ligadas al poder militar y económico de los Estados Unidos tuvieron que ver con los acontecimientos que derivaron en su derrocamiento y posterior envío al exilio, no es menos cierto que las verdaderas causas del golpe fueron de origen nacional”.

Miguel Guerrero explicó el papel preponderante que tenia la Iglesia a la hora del derrocamiento de Juan Bosch. “La oposición de la Iglesia a Bosch, bajo la acusación de proferir ideas comunistas, le persiguió desde un principio y quedaron de resalto en dos documentos del Episcopado difundidos antes de las elecciones del 20 de diciembre y, en particular, en un artículo del sacerdote jesuita español Láutico García titulado “Juan Bosch: ¿marxista-leninista?”, que era más una afirmación, según su texto. La publicación de este último convenció a Bosch de que las prédicas de la Iglesia en su contra no le garantizaban un proceso equilibrado y amenazó con abandonar la candidatura y retirar al PRD de las elecciones”, argumentó.

El periodista dijo que en su libro, “Crisis de la democracia”, Bosch describe esos momentos de la manera siguiente:  “Afuera del estudio de televisión esperaba una multitud regocijada; en los barrios las calles estaban animadas como de día, a pesar de que eran las dos de la mañana; los centenares de millares de perredeistas que lanzaban a esa hora vivas entusiastas en todos los rincones del país, esperaban ir a votar treinta horas después”.

Por esta razón, según Guerrero, “fue esa manifestación la que finalmente le indujera a desistir de un retiro de su candidatura, pero para entender el estado anímico en que se encontraba, bastaría con leer lo que también escribió en su libro ya citado: “ Yo tuve que aceptar la presión de las masas, y si hay algo de que me arrepiento en la vida es de haber aceptado ir a la elección como candidato presidencial sabiendo, como lo sabía sin la menor duda, que el Gobierno que me iba a tocar encabezar sería derrocado quizá antes de que tomara el poder”, acotó.

Guerrero hace alusión a “dos hechos importantes de aquella época no han sido aún debidamente ponderados. Uno es la visión que llegaron a tener de Bosch los organismos de seguridad de los Estados Unidos y el otro los efectos que los enfrentamientos con Haití tuvieron sobre el régimen”.

Explica que todavía al cuarto mes, los Estados Unidos no creían que el Gobierno de Bosch fuera comunista y que el Presidente tuviera inclinaciones favorables a esa ideología. A mediados de junio de 1963, un Memorándum de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) admitía que el peligro comunista era potencial “pero no inmediato” en la República Dominicana.

Guerreo aclaró: “El golpe en realidad fue planificado y llevado a cabo por la oligarquía y la jerarquía de la Iglesia Católica, por las razones que he expuesto en esta exposición y que se detallan con más precisión en mi obra sobre ese fatal acontecimiento de nuestra historia”.

Miguel Guerrero es un periodista y escritor dominicano de larga data. Actualmente labora en varios medios nacionales. Además, ganó el premio Nacional de Historia en el año 1999.