Accidentes de tránsito: grave pandemia nacional

20_07_2019 HOY_SABADO_200719_ Opinión9 A

Según noticia aparecida en la prensa local, la República Dominicana es uno de los países con mayor incidencia de muertes y lesiones por accidentes de tránsito, debido a las imprudencias y mal estado del parque vehicular.
El exceso de vehículos causado por las múltiples ferias de facilidades para la adquisición de todo tipo de medio de transporte, que incluye: bajo inicial, baja tasa de interés, aumento del período de pago y hasta seguro, han contribuido al aumento del tránsito tanto en las ciudades como en las autopistas y carreteras.
Recientemente se votó un Reglamento contra la circulación de vehículos con gomas lisas y en mal estado, al cual se han opuesto los vendedores de neumáticos usados, los cuales son importados desde los países del primer mundo, que sí regulan e impiden su utilización, lo cual facilita su exportación hacia los países del tercer mundo.
Las autoridades de Tránsito Terrestre, deben hacer valer la disposición que establece que los camiones y autobuses circulen por el carril derecho en las autopistas, debido a que la circulación se agrava por la aparición de los vehículos de doble remolque y giro amplio.
En las ciudades donde los vehículos de servicio público denominados “conchos”, por el exceso de pasajeros y la permisibilidad de obviar el uso de los cinturones de seguridad agravan notablemente el peligro en caso de accidentes, especialmente los interurbanos.
El manejo temerario, acompañado de exceso de velocidad y la imprudencia y falta de pericia de los llamados conductores de domingos y días feriados, incrementan accidentes que pueden causar muertes o lesiones permanentes, cuando impacta o se salen de los carriles normales de circulación.
Las motocicletas, especialmente en las ciudades del interior y en la capital, si se trata de los llamados “deliverys”, no respetan ni los semáforos ni las aceras, por lo cual en sus alocadas carreras atropellan a los transeúntes, sin que las autoridades les llamen la atención y menos les impongan multas por considerarlos “padres de familia”. El segmento mas peligroso de estos motorizados lo representan los “calibradores”, que gustan de lucir sus malabares con mayor incidencia en las vías y calles de los pueblos del interior,que al sufrir un accidente o atropellar a otro, las muertes o lesiones severas que causan, son mas frecuentes que las que salen en las noticias.
El Intrant y los vehículos del Ministerio de Obras Publicas y Comunicaciones (MOPC) deben prestar atención a los motoristas que circulando sin cascos protectores a elevada velocidad, no respetan la dirección del tránsito y lo hacen en vía contraria. Además, debieran inspeccionar aquellas vías construidas sin peralte y con lomos de perro que han causado numerosos accidentes en la carretera del peaje Santo Domingo-Samaná.
Los programas de prevención deben incluir el uso de los alcoholímetros para impedir, los fines de semana, que desaprensivos conduzcan bajo los efectos del alcohol.
Finalmente, el aumento de los accidentes se ha incrementado considerablemente, desde la introducción al país de los taxis desechados en Corea del Sur marca Sonata, cuyo precio en muchos casos resulta inferior al costo de una motocicleta, lo cual motiva que individuos que nunca condujeron un vehículo de motor, vayan directamente a comprar un Sonata, pasando de montar un mulo, burro o caballo, o a lo mejor una bicicleta, a manejar un desechado taxi surcoreano.
Si los agentes, tanto en las ciudades como en los campos no se ponen, como se dice, las pilas, el caos en el tránsito se seguirá incrementando , por eso “Manos a la obra”.