Acogen propuesta controlar préstamos

POR PEDRO GERMOSEN
Los senadores Ramón Alburquerque y Alejandro Santos acogieron ayer una propuesta de Roberto Saladín para que el Congreso Nacional establezca un control sobre la ejecución de los préstamos que le aprueba al Poder Ejecutivo.

Alburquerque, de Monte Plata, y Santos, de Salcedo, manifestaron que tal y como señala Saladín en un artículo publicado ayer en este diario, el Congreso debe interpelar cada cierto tiempo a los incumbentes de entidades que ejecutan los empréstitos.

Alburquerque expresó que la supervisión corresponde realmente a la Cámara de Cuentas, pero planteó que las cámaras legislativas deben suplir esa función porque la que se hace, sostuvo, “es muy débil.”

Manifestó que mediante el programa de modernización que ejecuta el Congreso se busca fortalecer las comisiones de Endeudamiento y Presupuesto para dar seguimiento a los préstamos.

Indicó que dentro de la modernización se incluye una Oficina Permanente de Asesoría (OPA), que determinará en qué aspectos fallan las ejecuciones del Presupuesto y los financiamientos para comunicarlo a las cámaras legislativas.

Manifestó que la preocupación de Saladín, ex gobernador del Banco Central y ex embajador en Washington, externada en su artículo “El Congreso y el endeudamiento externo”, constituye un buen aporte de ese gran intelectual.

“Nosotros asumimos esa sugerencia suya de interpelar periódicamente a los funcionarios que ejecutan los préstamos”, dijo Alburquerque, tras advertir que debe ser superada la creencia de que una auditoría es una acusación de robo y una interpelación, una propuesta de destitución.

Señaló que la auditoría es un procedimiento para determinar si un funcionario hace bien las cosas o comete irregularidades y la interpelación constituye, agregó, una forma de rendición de cuentas.

Por su lado, el senador Santos, quien preside la comisión de Industria y Comercio del Senado, expresó que ciertamente existe un “vacío” en cuanto a la fiscalización y seguimiento al endeudamiento externo.

Indicó que el caso es tal que nunca se sabe si se cumple la ejecución de los financiamientos que el Congreso le aprueba al Poder Ejecutivo.

Manifestó que Saladín “da en el clavo” cuando advierte que el Congreso debe mejorar su manera de fiscalizar la ejecución de los préstamos.

Santos expresó que también comparte la sugerencia de Saladín en el sentido de que las cámaras legislativas utilicen el recurso constitucional de la interpelación de funcionarios públicos para fiscalizar cada tres meses, seis meses o un año la ejecución de los préstamos.

Los senadores Alburquerque y Santos, entrevistados separadamente, lamentaron que, como revela Saladín, haya casos en que por fallas en la ejecución de los financiamientos el Estado tiene que pagar penalidades a los acreedores.