Activistas ignoran a las mujeres para los puestos en consejo

18_03_2016 HOY_VIERNES_180316_ Economía4 E

Carol Hymowitz, Brandon Kochkodin y Stephanie Ruhle

En los cinco últimos años, Carl Icahn ha nombrado a 42 personas para 94 puestos en el consejo de administración de empresas cotizadas que van desde EBay Inc. a Herbalife Ltd. Sólo una de ellas fue una mujer.

Esta ha sido la pauta habitual entre los inversores activistas, como Dan Loeb y su fondo Third Point Partners, o Jeffrey Ubben de ValueAct Capital Management. Desde principios de 2011, cinco de los mayores fondos activistas estadounidenses intentaron obtener 174 puestos en consejos de administración, y consiguieron 108, pero sólo propusieron a mujeres como candidatas en 11 ocasiones, según datos compilados por Bloomberg. De las candidatas, sólo ocho consiguieron un puesto, el 7% del total. Durante el mismo período, en las empresas del Standard & Poor’s 500, alrededor del 26% de los puestos de director, 446, fueron ocupados por mujeres, según la empresa reclutadora de ejecutivos Spencer Stuart Inc. En la actualidad, las mujeres representan el 19% de los directores de las empresas del S&P 500.

Cada vez son más los activistas que logran situar a sus afiliados en consejos de administración para agitar la trastienda de las empresas y conseguir voz en las ventas de activos, recortes de costos, recompras de acciones y otras formas de mejorar los resultados financieros. Pero la diversidad no parece estar entre sus prioridades, pese a que cada vez son más los consejos interesados en lograr una representación más diversificada tanto en género como en razas y nacionalidades. “El mundo se dirige hacia allí: más participación, y no menos”, ha declarado Beth Comstock, vicepresidente de General Electric Co. y directora de Nike Inc., en una entrevista. “Lo que interesa es tener visiones más diversas que nos asesoren y nos ayuden a representar mejor a los accionistas”, dijo.

‘Más perspectiva’. Icahn no está de acuerdo en que no hayan apoyado la presencia de mujeres en los consejos.

“Hay que ver las cosas con mucha más perspectiva. No sólo hay que fijarse en las candidaturas recientes a los consejos”, afirma. “A lo largo de los años hemos trabajado con muchísimos consejos y en numerosas ocasiones hemos apoyado la incorporación de mujeres. En algunos casos, hemos peleado a fondo para mantenerlas, por su gran capacidad”.

Portavoces de los otros fondos, como el Pershing Square Capital Management de Bill Ackman o el Elliott Management Corp. de Paul Singer, declinaron hacer declaraciones.

Los directores que representan a activistas han intentado y en ocasiones logrado importantes cambios en las empresas, incluida la sustitución de altos directivos. En diciembre, Icahn logró convencer al consejo de Cheniere Energy Inc. de que despidiera a su fundador y máximo responsable ejecutivo, Charif Souki, por discrepancias con la estrategia de la compañía.

“Lo que les interesa a los activistas es localizar empresas infravaloradas y situar en ellas a personas que, en su opinión, pueden aportar más valor tanto para ellos como para el resto de los accionistas”, ha declarado Ken Squire, que dirige el 13D Activist Fund, que invierte en determinadas empresas cotizadas estadounidenses, y la web 13D Monitor. “Sean hombres o mujeres, sus candidatos no están ahí para quedarse sentados”, expreso.

No obstante, no les está resultando nada fácil mejorar los resultados. Desde que el 13D Activist Fund inició su actividad en diciembre de 2011, sus resultados no han superado el índice S&P 500. El fondo perdió un 11 por ciento en 2015 frente a un aumento de 1,4% del índice, dividendos incluidos. Este año ha perdido un 1,2% frente al descenso del 1,6 por ciento de dicho indicador.

Douglas Chia, director ejecutivo del Conference Board’s Governance Center, división de estudios del grupo de empresas, afirma que las empresas en las que se centran los activistas se beneficiarían de una mayor participación femenina en el consejo.
“Si crees que la diversidad en los consejos de administración es fundamental para un crecimiento sostenible a largo plazo, debes plantearte si es esto lo que les importa a los activistas, o si simplemente quieren que el precio de la acción aumente rápidamente”, afirma Chia.