Acusa a Bush de no escuchar consejos

WASHINGTON (AFP) – Mientras se alargan las colas para hacerse vacunar contra la gripe en Estados Unidos, el candidato demócrata John Kerry explota políticamente la escasez de vacunas afirmando que refleja la crisis del sistema de salud durante la presidencia de George W. Bush.

   La falta de vacunas provoca numerosas escenas, explotadas mediáticamente, de personas esperando durante horas ante centros hospitalarios y farmacias.

   En California, una anciana murió el fin de semana cuando aguardaba su turno para ser vacunada.

   La batalla para hacerse vacunar es muy intensa en algunos lugares, como Bloomfield (New Jersey, noreste), donde los responsables de la salud decidieron organizar una lotería para distribuir 300 dosis.

   La reciente suspensión de la fabricación de 48 millones de vacunas contra la gripe por los laboratorios estadounidenses Chiron en Gran Bretaña por orden de las autoridades sanitarias de ese país dejó a Estados Unidos con poco más de la mitad del número de dosis necesarias para vacunar a su población antes del invierno.

   Frente a esa situación, los Centros estadounidenses para el Control y la Prevención de Enfermedades Infecciosas (CDC) pidieron a los estadounidenses en buen estado de salud que no se vacunen, con el objetivo de destinar esas dosis disponibles a personas más frágiles (ancianos, niños más pequeños y quienes padecen problemas respiratorios).

   Deseoso de minimizar esta carencia y el impacto informativo adverso a Bush -a dos semanas de las elecciones presidenciales que se auguran muy reñidas-, el secretario de Salud, Tommy Thompson, afirmó el domingo “que no había crisis” y pidió a la población no entrar en pánico.

   “¿Por qué no se lo dice a los ancianos que esperan horas para hacerse vacunar?”, ironizó Kerry, en campaña desde Ohio (norte-este). Es George W. Bush quien nos tiene en ese aprieto”, agregó.

   El senador demócrata no cesa de acusar en un anuncio televisivo en los últimos días a Bush y a su gobierno de haber ignorado las señales de problemas de abastecimiento de vacunas suministradas solamente por dos firmas.

   Kerry señaló a Bush como único responsable de la crisis e ironizó sobre su petición a los estadounidenses en buen estado de salud de que no se vacunen.

   “Eso resume su programa de cobertura médica: pida al cielo no enfermarse”, dijo el domingo, en alusión a esta carencia, “que muestra los problemas del sistema de salud estadounidense”, caracterizado por una explosión del costo de los medicamentos y los seguros médicos, así como por el hecho de que 45 millones no tienen ninguna cobertura.

   Bush, por su parte, afirmó que los laboratorios farmacéuticos estadounidenses no producen más vacunas anti-gripe por temor a acciones judiciales.

   “Tenemos un problema con nuestro sistema jurídico”, indicó en el último debate televisado el 13 de octubre, en referencia a los numerosos procesos entablados por abogados en demanda de sumas exorbitantes. El equipo de Bush acusa a Kerry de haber votado en 2004 en el Senado contra un proyecto de reforma para solucionarlo.