Adelantando la visión electoral hacia el 2020

Casi todo el mundo está pendiente del proceso electoral de mayo 15, cuando se celebrarán elecciones conjuntas para escoger Presidente, Vicepresidente, Senadores, Diputados, Alcaldes, Regidores y Distritos Municipales, lo que representará una modalidad para muchas personas que no tenían edad de participar en procesos similares, antes de que se hiciera la reforma para separarlas, hace alrededor de 22 años.
Para el 2020 están previstas elecciones separadas, primero para elegir los representantes municipales y tres meses después las Presidenciales y Congresuales. Pero, aunque exista un período de tiempo pequeño entre un proceso y el otro, al ser nacionales y el mismo día en cada caso, se reproducirán dos paros nacionales, con las consecuencias propias de los procesos electorales en nuestro país.
Como estamos a tiempo, valdría la pena que la Junta Central Electoral, los partidos, el Congreso, y todos cuantos puedan aportar ideas sobre el tema, tan pronto pase el proceso del 2016, analicen la posibilidad de introducir modificaciones a fin de: 1) Evitar dos paros electorales nacionales; 2) Corregir algunas dificultades presentes; y 3) Analizar el voto preferencial.
Las elecciones municipales se podrían celebrar por regiones o por provincias. Eso ayudaría a la Junta Central Electoral a controlar mejor los procesos, ya que, atender dos elecciones nacionales en un período de tres meses, podría resultar complicadísimo. Además, contribuiría a fortalecer la conciencia municipal que tanta falta hace en nuestro país, así como también, a resolverle problemas a los propios partidos que han mostrado grandes deficiencias.
Elecciones municipales por región o por provincias, podrían efectuarse antes o después de las presidenciales y congresuales. Eso lo determinarían las autoridades competentes en coordinación con los partidos, para que el Congreso realice las modificaciones pertinentes, y de esa manera, los partidos y los ciudadanos tendrían la oportunidad de desarrollar mejor sus potencialidades locales, democráticamente y con menos traumas.
También se podría aprovechar para corregir fallas evidenciadas en este proceso, sobre todo en cuanto a la forma de escogencia de los candidatos, tratando de evitar metodologías que coarten la libre selección democrática de los candidatos; así como lo referente a la limpieza de los padrones, llenos de distorsiones, porque además de duplicidad, aparecen personas que no pertenecen a dichos partidos
Igualmente en cuanto al voto preferencial, ya que promueve competencias internas desproporcionadas, que permiten que, aspirantes desprovistos de fortunas vayan en desventajas con los que tienen.
Se trata de una idea. Pensando más allá de lo meramente coyuntural. No esperar el 2020 para comenzar a darse cuenta de lo complicado que podrían resultar dos procesos nacionales en corto tiempo. No solo para la Junta, tanto en lo administrativo, logístico, como económico, sino para los propios partidos que tendrán que atender varios cartones de su bingo electoral, nacional y local.
Si se efectuasen elecciones en un municipio del Este, del Sur y del Norte, o en cualquiera de las regiones, en una misma fecha, sea domingo o cualquier día de la semana, no se interrumpirían las actividades de las demás, ni siquiera en las de al lado.