“Adrián” avanza hacia El Salvador convertido en huracán

Por Cristina Hasbún
San Salvador, 19 may (EFE).- La tormenta tropical “Adrián” ha aumentado su fuerza en el océano Pacífico y se ha convertido en un huracán antes de alcanzar en las próximas horas las costas de El Salvador, el primer país que afectará a su paso por Centroamérica.

El director del Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET) del ministerio del Medio Ambiente, Antonio Arenas, dijo en una rueda de prensa que el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos confirmó que “Adrián” presenta ahora características de un huracán categoría uno en la escala Saffir-Simpson.

Según el CNH, con sede en Miami (EEUU), “Adrián” ha alcanzado a primera hora de la tarde de hoy vientos sostenidos de 120 kilómetros por hora y se espera que aún aumenten más en las próximas horas.

Arenas indicó que la información fue proporcionada al CNH por un avión “caza huracanes” de esa institución que fue enviado esta mañana a la zona donde se desplaza “Adrián”, a petición de las autoridades salvadoreñas.

El funcionario informó de que en el transcurso de la tarde y noche de hoy el país será afectado por vientos “sostenidamente fuertes de 95 kilómetros por hora por lo menos, con ráfagas de 117 a 120 kilómetros por hora, fuertes precipitaciones, crecidas de los ríos, así como deslizamientos de tierra sobre todo en las carreteras”.

El presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, pidió hoy en una rueda de prensa calma a la población y aseguró que se han activado todos los mecanismos existentes en el país para afrontar el estado de emergencia, aunque la llegada de un fenómeno similar en forma directa no tiene precedentes en la historia del país.

Saca dijo que las persistentes lluvias que ya azotan la mayor parte del territorio nacional pueden causar derrumbes y deslizamientos de tierra por lo que se ha procedido a evacuar a miles de personas en distintos lugares que presentan alto riesgo.

La viceministra de Gobernación, Silvia Aguilar, dijo que unas 3.000 personas han sido evacuadas en los departamentos de San Salvador, La Libertad, Sonsonate y Ahuachapán, en el centro y oeste del país.

Otra fuente oficial informó sobre la evacuación en las últimas horas de unas 10.000 personas en la zona oriental, principalmente en la zona baja del río Lempa, donde las autoridades ordenaron la descarga de presas hidroeléctricas para evitar mayores consecuencias por inundaciones.

La Asamblea Legislativa de El Salvador decretó anoche el estado de “emergencia y calamidad pública” en forma preventiva por 30 días, lo que permite al Ejecutivo utilizar todos los recursos que considere convenientes para afrontar la emergencia.

Mientras en Guatemala, las autoridades declararon hoy “alerta roja” en los departamentos de Santa Rosa, Jutiapa, Jalapa y Escuintla, situados en el litoral del Pacífico, ante la amenaza de “Adrián”, que puede afectar a más de 1.600 poblaciones en ese país, pero aún no se han llevado a cabo evacuaciones.

Según los últimos informes meteorológicos, la tormenta también afectará parte de los territorios de Honduras y Nicaragua, donde las autoridades han anunciado medidas de prevención y planes de emergencia.

El presidente guatemalteco, Oscar Berger, afirmó que la situación en Guatemala es normal pese a las lluvias y vientos que se registran en regiones del litoral del Pacífico, y dijo que, de acuerdo con la última evaluación, las posibilidades de daños para los guatemaltecos y sus bienes están disminuyendo.

En Honduras, el presidente Ricardo Maduro ordenó para hoy y mañana, viernes, la suspensión de clases en las escuelas y colegios públicos.

Según informes oficiales, “Adrián” es un fenómeno inusual para esta época en el Pacífico, ya que ha tenido una trayectoria nordeste que no se registraba desde 1949, cuando la dirección usual es suroeste, noroeste u oeste.

Tras su paso por la región centroamericana, se prevé que “Adrián” se desplace hacia el mar Caribe.

Centroamérica fue duramente golpeada por el huracán “Mitch” entre la última semana de octubre y la primera de noviembre de 1998, cuando casi 10.000 personas murieron, la mayoría en Honduras y Nicaragua, así como millonarias pérdidas económicas. EFE