Afirma Agripino y secretario
mediaron en favor de hospital

POR SANTIAGO GONZALEZ
SANTIAGO.- La decisión del gobierno de invertir más de RD$1,000 millones en el Hospital Privado Metropolitano habría sido tomada por el presidente Leonel Fernández para complacer una petición que le habrían hecho monseñor Agripino Núñez Collado y el secretario de Salud Pública, doctor Sabino Báez.

La medida ha sido ampliamente criticada en esta ciudad, mientras los accionistas y el gobierno insisten en que su participación en el negocio de salud es para contribuir con el desarrollo de la ciencia médica.

De acuerdo a una fuente, el Presidente habría visto con agrado la solicitud que le hicieran el dignatario y el funcionario, quienes sirvieron de vocero de los empresarios e inversionistas que hicieron la solicitud formal cuando participó de un almuerzo en la sede del Arzobispado, el pasado 30 de marzo.

Sin embargo, hace apenas dos semanas que se dio a conocer en el Palacio Nacional la firma de un acuerdo en la que el gobierno se convierte en uno de los principales accionistas del centro asistencial de medicina privada de alta tecnología.

Otras versiones aseguran que la intención del Presidente es mostrar un Santiago creciente en su desarrollo de infraestructuras, una de sus principales frustraciones cuando ejerció el poder en el periodo 1996-2000.

“Esa es una decisión del Presidente”, dijo un funcionario defensor del proyecto.

Más de 200 médicos que ya han comprado sus consultorios en el proyecto que tiene más del 60 por ciento de su infraestructura terminada, presionan a los constructores para que concluyan la obra que se levanta desde hace más de cuatro años a la entrada de esta ciudad.

Este lunes, el consejo directivo de la entidad y los adquirientes de módulos y negocios se reunirán para analizar los detalles de la intervención del gobierno.

Ayer trascendió que el ingeniero Eduardo Estrella, ex candidato presidencial reformista, habría vendido al doctor Rafael Sánchez Español, presidente del consejo de directores, sus acciones invertidas en el centro de salud, ya que hace una semana renunció a su condición de constructor del proyecto.

Los críticos le atribuyen al mandatario haber sido muy fácil para tan importante inversión, mientras el hospital José María Cabral y Báez carece hasta de equipos de rayos x para atender los pacientes.

El pasado viernes, el presidente del consejo directivo del Hospital Metropolitano de Santiago, Sánchez Español, dijo que las acciones de US$25 millones del gobierno que serían utilizadas para terminar las instalaciones, serán redistribuidas y devueltas en servicios de calidad y atención terciaria a pudientes e indigentes.

Sánchez Español también manifestó que este hospital además de privado será público y que “hemos tenido la suerte de contar con el apoyo del gobierno en la persona del presidente Leonel Fernández”.

Dijo que no está vinculado con políticos por lo que entiende tiene el aval moral para reconocer en toda su dimensión el aporte desarrollista “de este gesto noble” del presidente Fernández.

En cambio, el doctor Báez descartó que este hospital compita deslealmente con clínicas y hospitales privados que están instalados en esta ciudad, como alegaron propietarios de centros de asistencia médica privados.

“Ese hospital es de un grupo de médicos de Santiago y tiene allá a un grupo de inversionistas de la ciudad. Formo parte del proyecto desde antes de ser secretario de Salud”, sostuvo Báez.

Explicó que la inversión de US$25 millones del Estado se hará en varias etapas y que con ella se conseguirá que ese hospital privado brinde asistencia altamente especializada a personas pobres y que en el Cibao se necesita tener acceso a tecnología médica de alto nivel.