Afirma Leonel necesita el voto reformista

El sociólogo e investigador Wilfredo Lozano sostiene que con su declaración más reciente el doctor Leonel Fernández busca resolver un problema electoral inmediato,   que  para ganar necesita urgentemente los votos reformistas.

Este diario hizo a Lozano la siguiente pregunta:

-El presidente Leonel Fernández acaba de afirmar ante un grupo de reformistas disidentes del PRSC que él es “el representante de las fuerzas históricas del balaguerismo”. ¿Usted cree que se trata de una retórica táctica del presidente Fernández con el propósito de ganar los votos de estos reformistas, o cree que ha habido algún desplazamiento ideológico del doctor Fernández hacia al balaguerismo y junto con él el PLD?

A continuación la respuesta ofrecida por el doctor Wilfredo Lozano:

   -“Leonel Fernández es un político conservador “modernista”. Su meteórico ascenso en la política es el producto del vacío de liderazgo que produjo la desaparición de los líderes tradicionales que conformaron nuestra política contemporánea. Su actual fisonomía política es también el producto de ese vacío, siendo ahí donde comenzaron también sus problemas.

“Al llegar al poder en 1996 de hecho Fernández llegó sin una propuesta política propia, viéndose forzado a llenar el vacío de liderazgo con las únicas arma que en esos casos se tiene: la tradición, y ésta, en las condiciones locales, se bifurcaba en dos caminos: el peso de la acción popular en la búsqueda de reformas sociales, que materializó el PRD; y la tradición desarrollista de base estatal y autoritaria, que conformó el reformismo y más concretamente Balaguer. El PLD tradicional con su discurso nacionalista y protosocialista no contaba para nada en ese dilema, pues detrás del mismo simplemente no estaban las masas.

“Como conservador, Fernández claramente ha optado por la vía desarrollista, que ve en el crecimiento de la economía y en el poder del estado, la esencia del desarrollo. No se preocupa mucho por distribuir los frutos de ese crecimiento, pues me parece estima que eso más temprano que tarde llegará, como resultado mismo del crecimiento. Naturalmente, esa vía conservadora lo conduce a asumir la ruta balaguerista.

“Como modernista, aprecia que la clave de la modernidad (aunque no veo claro qué entiende por tal) se aloja en el poder mediático, la infraestructura y la parsimonia de las relaciones internacionales en el mundo actual.

“Acepta la democracia al igual que Balaguer; más aún, la asume en su componente institucional y formal, pero parece no estar dispuesto a aceptar lo que esto implica en el plano de la economía y la política: la distribución de los frutos del desarrollo como resultado de compromisos con los actores sociales y políticos, lo que implicaría la aceptación  que los de abajo en última instancia también son ciudadanos. Es esto lo que, a mi juicio, determina que asuma lo que es una -aparente- paradoja, viniendo de un demócrata y un modernizador: su rechazo visceral al PRD y todo lo que significa esa tradición política, su aceptación gustosa del presidencialismo y toda la secuela de clientelismo y manejo patrimonial del estado. Por eso su efectiva incapacidad para buscar entenderse de manera no sólo práctica sino real con sus opositores, unido a lo que creo es su sincera propuesta de reforma institucional del estado; y es que para él lo moderno es esto último y no lo primero. Esto lo lleva a moverse entre un “realismo” de la oportunidad y un formalismo institucionalista abstracto.

“En 1996 nada de esto se veía, al no haber concluido el ciclo de los caudillos, pero hoy en el 2008 hay que asumir la soledad del propio liderazgo. A mi no me sorprende lo declarado por Fernández en el sentido de que representa el balaguerismo histórico. Claro está, nadie representa el balaguerismo histórico porque este no existe.

­¿El balaguerismo: es la acción del cortesano de palacio en la Era de Trujillo? ¿Es la acción autoritaria del líder autoritario reformista? ¿O el acomodamiento a regañadientes del viejo caudillo conservador a las condiciones que impuso la democracia en la vida política? Es todo eso y es nada.

“Con su declaración más reciente, Fernández busca, en efecto, resolver un problema electoral inmediato: para ganar necesita urgentemente los votos reformistas. La naturalidad con que planteó el asunto es consecuencia de su pragmatismo y su vacío discursivo, donde puede caber todo. Al fin y al cabo, lo que hoy representa Leonel Fernández es también el producto de la tradición”. 

EL PROTAGONISTA

Wilfredo Lozano

-Sociólogo, ensayista y profesor universitario.

Director del Centro de Investigaciones y Estudios Sociales.