Afirman será “difícil amar” al nuevo Papa

RIO DE JANEIRO (AFP).- El teólogo de la Liberación y ex fraile brasileño, Leonardo Boff, 66 años, que fue condenado al “silencio obsequioso” durante un año en 1985 por Joseph Ratzinger, afirmó que “será difícil amar a ese papa, por causa de sus posiciones sobre la Iglesia y sobre el mundo”.

“Como cristiano, acepto y respeto la decisión, fruto de la elección de los cardenales. Pero habrá dificultades para amar a ese papa, por causa de sus posiciones sobre la Iglesia y sobre el mundo”, declaró Boff a la agencia Estado.

El ex fraile franciscano y teórico de la teología de la liberación, dijo que esperaba que el nuevo papa “piense más en la Humanidad que en la Iglesia”.

Deseó también que Benedicto XVI “mantenga el diálogo con otras Iglesias y con la ciencia para buscar los mejores caminos para la Humanidad”.

Joseph Ratzinger, que presidía la Congregación para la Doctrina de la Fe, heredera del Santo Oficio de la Inquisición, dirigió el proceso que culminó con la sanción contra Boff.

Durante el papado de Juan Pablo II, 140 teólogos fueron castigados, según Boff.

La Teología de la Liberación surgió en América Latina después del concilio Vaticano II (1962-1965) e impulsó la “opción preferencial por los pobres” de la Iglesia latinoamericana, que debía comprometerse con su emancipación social y política.

Ratzinger lideró el combate contra la Teología de la liberación, a la que acusaba de estar penetrada de ideas marxistas.

La izquierda católica desempeñó un papel clave en las luchas sociales en América Latina en la segunda mitad del siglo XX, y contribuyó a formar a la izquierda política que gobierna actualmente en varios países de la región, como Brasil, Chile y Uruguay.

Boff -que colgó los hábitos en 1992, contrajo matrimonio y es padre de un hijo- había afirmado antes del cónclave que Ratzinger era “uno de los cardenales de la Curia más odiados por la Iglesia (Católica) universal por su rigidez y porque humilló conferencias de obispos y colegas cardenales con la forma autoritaria que siempre trató las cuestiones de fe”.

“Nnunca será Papa -había vaticinado Boff en declaraciones al diario O Estado de Sao Paulo-, pues sería realmente un exceso, cosa que la inteligencia de los cardenales no permitiría”.