¡Agáchate Boutique: caos en proceso de solución!

Los Mercados de Pulgas impulsan empleo y la creación de riquezas. Asimismo, pueden convertirse en espacios de animaciones que masifican expresiones atractivas de las artes escénicas y visuales. Si se organizan bien, favorecen el uso ordenado del suelo y el emprendimiento. Así lo observamos en Buenos Aires, Managua, San Sebastián, Guanajuato, Bogotá, Quito, Casablanca y Hanói.
En el primer Santiago de América no se había sido organizado nada. “Agáchate Boutique” se convirtió en un desorden urbano al que había que detener radicalmente, porque como reza el lema del nuevo Ayuntamiento: “Es tiempo de vivir en orden”. La invasión ocupaba todos los jueves más de 1.5 kilómetros cuadrados, 700 mil metros lineales y 75 manzanas de Pueblo Nuevo, El Congo, Mejoramiento Social y Centro Histórico. Una a la buena moral y cívica santiaguera.

Más de 100 viviendas afectadas, acumulación de 350 puntos de ventas, 10 vertederos de basura y decenas de calles obstruidas. Los vehículos de transporte de mercancías se estacionan en más de 25 calles y los policías eran personajes de Pier Paolo Passolini. Una escena apocalíptica alteraba la solemnidad de las tumbas del Cementerio 30 de Marzo, un camposanto patrimonio de la nación. Agáchate Boutique es una zona digna de atención de la planificación estratégica donde las actuales autoridades municipales gestaron un convenio para el traslado definitivo de este mercado de pulgas. Un acuerdo que traslada este mercado hacia un espacio que aproveche la dinámica, formalizando una creativa iniciativa de apoyo a mipyme y la oferta de servicios municipales de calidad.

Antes de ser trasladados a un lugar apropiado, los vendedores del entorno inmediato del mercado central de Pueblo Nuevo y del cementerio 30 de Marzo limitarán sus ventas a un perímetro establecido por el Ayuntamiento, determinado por una extensión prudente que no invada ni interfiera el orden público y la libre circulación. Las ciudades que organizan exitosamente sus mercados de pulgas aseguran coherencia con las normas de ordenamiento territorial. Internacionalmente se recomienda: i) velar por el uso de espacios públicos y delimitar áreas para estos mercados; ii) tener en cuenta las personas con limitación de movilidad personal; iii) coordinar políticas sobre uso del espacio público; iv) crear entidades de gestión de espacios públicos; y v) cuidar la higiene pública, salubridad y la gestión de residuos para prevenir que la masividad no sea foco de riesgo para generar epidemias.