Agro cultura

EVARISTO RUBENS
EVARISTO RUBENS

Renovar café

La renovación y la creación de variedades tolerantes a la Roya del Café es la vía idónea para revivir la caficultura nacional hasta lograr tener un parque cafetero nuevo, en la opinión del ingeniero agrónomo Carlos Mario Jaramillo, experto de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia. Cree que la estrategia que hay que seguir es la renovación, y mientras más se demoren los productores en hacerlo, será peor. Opina que la política que aplica el Consejo Dominicano del Café (Codocafé) para la recuperación de la caficultura es la más acertada, y es fundamental para el país, ya que tiene un gran potencial para la producción de café. Jaramillo participó en un recorrido y conversatorio por algunas plantaciones con autoridades y productores de café del país, entre ellos el director del Codocafé, José Fermín Núñez, quien explicó que la actividad se hizo con el interés de ayudar a los productores a tomar las mejores decisiones de inversión en la elección de variedades para la renovación de sus plantaciones. Jaramillo observó que vio buena disposición en el subsector café y los productores de buscar y hacer cambios, pero para conseguirlo, la solución está en lograr la total renovación de las plantaciones. Precisó que la alternativa más viable, económica y de fácil adopción para los productores es el uso de variedades tolerantes a la Roya. Jaramillo es el coordinador nacional del Programa de Cafés Especiales y lidera proyectos de desarrollo rural en la zona cafetalera colombiana. Es egresado de la Universidad Nacional de Colombia y Magister en Desarrollo Rural- Pontificia Universidad Javeriana y trabaja en la Federación Nacional de Cafeteros desde 1985.

Alimentos

Los supermercados del país, principalmente de la capital, están llenos de productos importados con etiquetas en inglés, francés y hasta mandarín, entre otros. No tienen ninguna traducción al español, que es nuestro idioma y que una ley establece. Las normas establecidas en un país son para que todos sus ciudadanos las cumplan. Un colega me comentó, “pero es que el mercado nacional está lleno de electrodomésticos y muchas otras mercancías con literaturas de diferentes idiomas, sin traducción al español”. A la pobre Altagracia Paulino, directora de Pro Consumidor, le duele la lengua de tanto hablar sobre el tema de las etiquetas.