Agro-semillas transgénicas

Los transgénicos son organismos modificados genéticamente, para cambiar algunas características, mediante la inserción de genes y modificar el ADN (ácido desoxirribonucléico), lo cual aporta características favorables de resistencia, para disminuir el costo de producción. Generalmente no se aumenta la productividad, sino que permite reducir costos. Hasta ahora los transgénicos más conocidos son en los cultivos de maíz y soya y su producción se debe a investigaciones de empresas multinacionales de USA, motivo por el cual en Europa, como se han quedado rezagados en esa tecnología, se oponen a la misma y tienen una propaganda sobre los transgénicos, explicando que hacen daño al ser humano, pero eso no ha sido comprobado científicamente hasta el 2014.

En el caso del maíz y la soya, se le modificaron los genes que eran afectados, para así aplicar el herbicida glifosato, eliminar malezas y reducir costos. En Irán han podido modificar genéticamente un arroz, para que sea transgénico. Lamentablemente, el trabajo no lo han hecho empresas de las Américas, para poder reducir los costos en la producción de arroz y así competir en el DR-CAFTA. Es una solución en este cultivo, si se logra producir una variedad transgénica, que también se produzca en terrenos secanos, porque de los 160 millones de hectáreas cultivadas de arroz, el 5% es en suelos secanos.

EMBRAPA, en Brasil, está trabajando con los transgénicos, para permitir reducir el estrés en el ciclo vegetativo de los cultivos, mejorar las cualidades nutricionales y que los cultivos en su desarrollo mejoren el medio ambiente. Inglaterra, con el proyecto Bright, examinó variedades de remolacha que habían sido modificadas para hacerlas tolerantes a ciertos herbicidas. El proyecto concluyó que las variedades transgénicas no son dañinas.

En mi opinión, la agricultura transgénica va a beneficiar a los países en vías de desarrollo, como es el caso de Argentina que ha aumentado considerablemente la producción de soya, la cual representa sobre el 30% de la producción agropecuaria exportable. Este aumento le ha llegado casi gratis a Argentina, porque no ha tenido que pagar el “royalty” a la multinacional; que es un argumento que utilizan, diciendo que los países en vías de desarrollo no podrán comprar las semillas por caras. En RD cuando se logren simientes de arroz transgénicas en forma estable, sería la salvación del país en la producción de este cereal, para competir en el DR-CAFTA. El gran problema nuestro es el alto costo, en la producción de arroz. Si apareciera una variedad transgénica, que se adapte a nuestro medio ambiente, sería una solución, para competir con el arroz norteamericano.

El IDIAf debería estar buscando y haciendo acuerdos, para traer semillas transgénicas de arroz y así no se estuviera pensando de cómo competir con el arroz norteamericano, porque tenemos 20 años de protección que vence en el 2025. Nuestro problema es el minifundio.