Agropecuaria
AGROPOLÍTICA (2)

El sector agrícola dominicano está atravesando una crisis institucional, en la producción, organización de los productores y mejorar la comercialización de los bienes. Está en crisis, porque en el primer semestre 2008, decreció en un 5.6%.  Esta situación está influida por el desastre de la avicultura al cerrar Haití la frontera. Asimismo, por el vaneamiento del arroz en la cosecha de invierno 2008; se proyecta el Producto Interno Bruto Agrícola (PIBA) será negativo este año.  Aunque el PIBA ha venido creciendo en los últimos 8 años, la parte de agricultura ha sido negativa en los años 2002, 2003, 2004, 2005, 2006 y 2007. 

Sin embargo, el sector agrícola ha vuelto a recuperar un sitial en la economía en el 2008 por la crisis alimentaria mundial, crisis que afectó principalmente el costo de producción y el precio de los productos. Al no recibir las gentes suficientes ingresos, se presentó la crisis. Se estima que en el mundo pasan hambre unos 900 millones de personas, de las cuales hay en América Latina 52 millones y en RD unos 3 millones.

Este escenario presenta desafíos y oportunidades para RD, para lo cual hay que definir una política agrícola, para aumentar la producción de consumo nacional y de exportación. El sector agrícola en el país sigue siendo importante porque emplea el 14% de la mano de obra activa, que sumada a la agroindustria llega a un 27%, según estudio del IICA.  Es el cuarto generador de divisas después de turismo, remesas de dominicanos ausentes y zonas francas; vive el 33% de la población en el área rural y existe un gran potencial de crear riquezas en el agro, si estuviéramos explotando comercialmente la foresta y se apoyara la agroexportación.

Lo que hace falta son instituciones públicas que trabajen para el país y no para el beneficio de sus funcionarios. Como ejemplo se puede poner el Ministerio de Comercio Exterior de Costa Rica, que sus funcionarios llegaban donde el agroproductor y le decían: “Usted tiene tal producto y potencial exportable, si se orienta a la exportación, le ayudaremos con tecnología, financiamiento, mercadeo y liberación de impuestos”.

El segundo ejemplo se tiene en Israel, donde la política agrícola de ese país apoya las organizaciones de los Kibutz y Moshav, para que se transformen en agroindustriales de bienes terminados.  Un tercer ejemplo lo tenemos en Brasil, donde el gobierno inició en la década de 1970, una política de incentivos a la producción de etanol, originaria de la caña de azúcar, para convertirse en el 2008, en el mayor productor mundial de ese producto. Asimismo, en apoyo a la producción de soya, arroz, leche, etc., el gobierno brasileño tiene programas especiales al agro en tecnología, innovación, financiamiento, gerencia y mercadeo.