Agua en mayoría provincias puede dejar ser renovable

Dibujo

El agua es un recurso estratégico básico para el desarrollo del país y en la actualidad limitado a nivel nacional, llegando a ser crítico para todo en las provincias, San Juan, Azua, Baoruco, Pedernales, Montecristi y Valverde.

Así lo afirmó el experto hídrico, ingeniero Gilberto Reynoso, quien agregó que en esas provincias la demanda de agua por los diferentes usuarios (consumo humano, agropecuario, industrial, turístico y ambiental) supera la disponibilidad en más de un 100%.

Dijo además, que en otras 18 provincias, el ritmo acelerado con que crece la demanda del recurso ya se aproxima a la disponibilidad, lo que se traduce en limitaciones para el desarrollo económico y social de esas demarcaciones.

Al celebrarse hoy el “Día del Agua”, Reynoso recordó que debemos tener presente que el agua generó la vida y la mantiene. “Todos los procesos biológicos conocidos como “vida” necesitan de manera imprescindible el agua para darse”.

“Es necesario sacudirnos de la indiferencia sobre el agua, ser conscientes de la gravedad del problema del agua. El deterioro al que han llegado los recursos hídricos del país, es consecuencia de un proceso inconexo de toma de decisiones bajo un enfoque mecánico y parcelario, aplicado a una realidad que requiere de un tratamiento sistémico”, dijo el experto. Los mapas que acompañan esta crónica muestran la situación del agua en cada provincia.

En el primero se describe la situación de los balances hídricos a nivel provincial. El otro mapa describe la disponibilidad per cápita en el Gran Santo Domingo, San Cristóbal, Santiago, Hermanas Mirabal y Samaná, que tienen una situación de escasez crónica con disponibilidad de agua para el consumo humano inferior a 1,000 m3/h/a.

Explicó que la gravedad del problema del agua en el país está influenciada por la baja eficiencia del uso, que en sectores como el agrícola llega a cifras inaceptables hasta 85%, y por otro lado los niveles de contaminación de las fuentes superficiales (ríos, cañadas y arroyos) han degradado la calidad de agua reduciendo hasta 35% su valor de uso.

Dijo que el cambio climático afecta la disponibilidad y calidad de los recursos hídricos en zonas semiáridas y acuíferos costeros.