¡Ahora o nunca!
Aybar no debe fallar

KEVIN BAXTER,
Los Angeles Times
 BANI. –
Faltaban minutos antes de que inicie un importante partido de la liga invernal dominicana y nadie podía encontrar a Erick Aybar. No está en el atiborrado camerino del Licey ni tampoco en el dugout de los Tigres.

Y como el terreno está empapado por el paso de una tormenta tropical, tampoco está allí.

Eventualmente, un guardia lo encuentra en una de las suites de lujo del estadio, viendo televisión y hablando por su celular con algunos amigos, lo que revela tres cosas del torpedero del Licey: es inteligente para no mojarse, no se pone nervioso antes de los juegos importantes y sabe muy bien cómo improvisar.

Y aunque quizás eso no fue lo que los Angelinos buscaron al hablar de su futuro en la temporada muerta, obviamente les gustó lo que vieron.

Porque cuando el equipo abra su campo esta semana en Tempe, Arizona, el dominicano de 24 años, quien solo abrió seis juegos en el campo corto la temporada pasada, es el candidato principal para reemplazar al ganador del Guante de Oro, Orlando Cabrera en una de las posiciones más difíciles del negocio.

“Estamos muy emocionados por el potencial de Erick”, dijo el dirigente de los Angelinos, Mike Scioscia. “El tiene el paquete para ser muy dinámico en el campo corto”.

Y Aybar insiste que está preparado para el reto.

“He trabajado duro para esto”, dijo Aybar, sentado entre dos amigos en un sofá en la casa de su familia en Baní. “Estoy listo, 100 por ciento listo”.

Por décadas, Baní era conocida como la ciudad de los poetas, pero podría ser hora de comenzar a llamarla  de otra forma, porque la comunidad sureña se ha convertido en la cuna del béisbol.

La ciudad de 61,000 ha enviado a 18 de sus hijos a las mayores, y entre ellos se encuentra el ex Jugador Más Valioso de la Liga Americana, Miguel Tejada, el tres veces estelar de la Liga Nacional, Mario Soto y los campeones mundiales Juan Uribe y Timo Pérez.

Y más de 100 nativos de Baní también han formado parte de las menores en los últimos tiempos.

Ahora, es el momento de Erick Aybar.

Sus padres lo ayudaron a llegar

Apoyo familiar.  El padre de Aybar era un carpintero y su madre era un ama de casa que trabajaba cocinando para vender alimentos a otras personas.

“Tanto su papá como yo trabajamos duro para que ellos pudieran jugar”, dijo su madre Francia.

Tanto Erick como su hermano Willy, sin embargo, abandonaron los estudios a temprana edad para dedicarse a vender pan, el cual era horneado en su casa por su madre.

“Ambos muchachos siempre andaban juntos jugando pelota o jugando en cualquier otra cosa. Eso es lo que siempre hacían y todavía hoy en día se mantienen unidos en diferentes facetas”, comentó la madre del campo corto.

El protagonista

Erick Aybar torpedero
Tiene 24 años
Es el campo corto del Licey
Es nativo de Baní

Oportunidad.  El torpedero dominicano Erick Aybar tiene el carril de adentro para quedarse con la posición titular luego de varios años esperando la oportunidad de parte de la gerencia de los Angelinos de Anaheim.