Ahora que viene Abril

La gran inversión de valores en la que navegamos, como si se tratara de una piscina de aguas cloacales, ha intentado convertir lo malo en bueno y lo bueno en malo, con una nube de desinformaciones, distorsiones completas, una gran dosis de complicidades y mala fe. Ahora que viene Abril hay que levantar la voz, como hace 50 años, para enderezar los entuertos que desde siempre han tergiversado la historia.

En Abril de 1965 el pueblo y algunos militares salieron a las calles a reclamar el retorno a la constitucionalidad sin elecciones, que se le devolviera al pueblo lo que había dispuesto con la victoria electoral del 20 de diciembre de 1962: un gobierno de estricto respeto a los derechos humanos, a la Constitución y las leyes.

Por ahí andan, como si no fueran culpables de traición a la Patria, generales que sólo sirvieron para pelear bajo la bandera de los Estados Unidos, luego de que el pueblo unido los derrotara militarmente.

Esa situación de injusticia debe ser resuelta colocando en su lugar a cada quien, puesto que hay un lugar para cada cosa y cada cosa tiene su lugar. Los traidores deben ser enviados, ahora que están vivos, al zafacón de la historia.

Los héroes y mártires, los próceres de la República, deben ser reconocidos, honrados y respetados por su valor y decisión de combatir al enemigo y luchar contra su presencia en suelo patrio.

José Martí siempre estuvo claro en cuestiones de honor y combate frontal y decidido por eso escribió: “el amor, madre, a la Patria, es el odio al extranjero que la oprime”. De frente, sin ambages.

Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Ustedes, los que se plegaron al extranjero invasor, mentiroso, que usó la fuerza para intentar doblegarnos, no merecen honores militares que no ganaron en el campo de batalla, porque ustedes participaron en el campo del abuso de poder, de la exclusión, de la adulación, que los retrata de cuerpo entero.

En estos días murieron Eliseo Andújar (Barahona, Lilito), Félix Frank Ayuso y Antonio (Tonito) Abreu Flores, no hubo honores ni reconocimientos para esos Héroes que enfrentaron a tiros la soldadesca yanqui. Como ellos han muerto cientos, quizá miles, sin que los laureles del reconocimiento los haya cobijado ni siquiera después de sus muertes.

Aquí quedamos los que estamos, los que no hemos abjurado ni dado un paso atrás en la defensa de los principios de Independencia, respeto a los derechos, libertad, democracia, igualdad de derechos.

Aquí estamos y nuestro galardón es el sol que acaricia nuestras frentes por la mañana cuando saludamos la Patria con la satisfacción del deber cumplido, ahora que viene Abril.