Al final del circo, perdón, del juicio

Mucha es la alegría que siente la membresía y la directiva de Acroarte con los resultados de la acción legal emprendida por esta entidad por los daños morales que le provocaron los comentarios emitidos por los comentaristas y productores del programa Los Dueños del Circo.

Los tres jóvenes que dan la cara por el espacio y que se consideran responsables intelectuales de cada uno de los comentarios que emiten en su espacio, fueron encontrados culpables por difamación e injuria.

Condenados tanto por los daños causados a la institución como a su presidente Fausto Polanco.

Finalmente y aún antes de la decisión del magistrado Sánchez Ortiz, los reconocidos venezolanos y su compañera había denotado que no tenían pruebas específicas acerca de las afirmaciones que sostuvieron una y otra vez en ese espacio.

Independientemente de lo que pase de ahora en adelante, en que de seguro, sus abogados apelaran la sentencia a 15 días de prisión, 100 pesos de multa y 4 millones por cada uno a favor de ambos querellantes (Enrique Crespo y Alí David) y 3 días y 2 millones y 100 pesos para Anailys Cañizares.

Y en que esta sentencia cambie en alguna de sus partes (será leída in extensa el 7 de agosto a las 10am), su valor no se verá afectado.  La gente que usa los medios tendrá la prudencia de no corroborar lo que no puede comprobar.

Su valor es que llama al respeto.  Es que clama por la transparencia y por la verdad.  No se puede jugar con la vida y la moral de los otros con tanta falta de humanidad.  Una cosa es informar y otra cosa es ensañarse y deleitarse en la infamia.

Los muchachos, jóvenes todos, que quizás no vinieron al país a dividirnos ni a enfrentarnos, ni  a los periodistas ni a los artistas, han sido finalmente el chivo expiatorio de un odio profundo contra nosotros mismos.

No llegaron odiándonos, pero ya nos odian.  Ellos sabrán por qué.  Nosotros por más que buscamos razones, ni con el Padre Avelino, la encontramos.

Mientras, felicitamos y agradecemos el trabajo hecho por los abogados Enrique García y Cándido Simó, la actuación del juez Eduardo Sánchez Ortiz y de los abogados de la defensa que hicieron su trabajo con mucha pericia y profesionalidad.

M.C.