Alan García tratará de limpiar su pasado

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Lima  (EFE).- Alan García asumió ayer la presidencia de Perú con un claro deslinde de su primera gestión (1985-90), que concluyó en una crisis generalizada, y la firme promesa de impulsar la reforma del Estado y la lucha contra la pobreza con austeridad.

Con un mensaje enérgico, lleno de propuestas y detalles, aunque también disperso, García confirmó que se encuentra ante la oportunidad “histórica” de impulsar a su país hacia el desarrollo y, de paso, limpiar su imagen seriamente deteriorada al término de su  primera gestión.

Y es que en 1985 fue presidente con 36 años de edad y condujo un gobierno lleno de promesas y retórica efectista para las masas, pero totalmente descontrolado en su política fiscal y económica, así como plagado de decisiones que, a la larga, le aislaron de la comunidad internacional.

Su noviciado gubernamental también debió afrontar el fortalecimiento de la “guerra popular” llevada adelante por el grupo maoísta Sendero Luminoso, que causó grandes destrozos al punto de generar pérdidas por unos 25.000 millones de dólares, un monto similar al de la deuda externa peruana de entonces.

21 años después, y en su segundo intento de llegar al Palacio de Gobierno, tras perder en el 2001 frente a Alejandro Toledo, el centro-izquierdista logró vencer los temores de sus compatriotas, el 58 por ciento de los cuales que afirmaba que “nunca” votaría por él.

El pasado 4 de junio derrotó en una segunda vuelta al nacionalista Ollanta Humala, en unos comicios que demostraron las grandes fisuras sociales, económicas, políticas y raciales existentes en el país andino.

El ahora el nuevo gobernante admite, por eso, que muchos de sus votos fueron “prestados” y provinieron de aquellos pobladores que temían a los postulados nacionalistas o a una eventual radicalización de las políticas estatales.

Los electores también le dieron una nueva oportunidad después de que reconociera que su juventud le jugó una mala pasada y ofreciera que se reivindicaría con un exitoso segundo mandato.

García ha heredado de Toledo un Estado con buenas cifras macroeconómicas, aunque él las considera “no tan buenas”, pero también el gran reto de comenzar a pagar la “deuda interna” con 13 millones de pobres.

Cinco millones de estos peruanos están bajo el umbral de la extrema miseria, con menos de un dólar al día para sobrevivir, y forman parte de un “cinturón” que rodea a las grandes ciudades y fundamentalmente se concentra en barriadas costeras y poblaciones andinas y selváticas.

   Hacia ellos ha dirigido García las intenciones de su nuevo gobierno, con el anuncio de un drástico recorte en los gastos estatales para destinar esos recursos a electrificación, irrigación, desarrollo de infraestructura y mejora de hospitales.

   “Vivimos en peligro de caos y desorden, la mayoría votó contra el Estado, contra la frivolidad y el escándalo”, matizó hoy, al resaltar la ausencia de legitimidad democrática, la corrupción judicial y, sobre todo, el despilfarro.

   El líder del histórico Partido Aprista Peruano (PAP) rechaza la posibilidad de acercarse a propuestas nacionalistas como las del venezolano Hugo Chávez o el boliviano Evo Morales, aunque una de sus primeras medidas será buscar la renegociación de los contratos con las mineras y firmas de explotación de gas.

   Como presidente peruano número 74, García asumió hoy el reto de transformar a su país en una fecha simbólica: el 185 aniversario de la independencia nacional.

   Los analistas aseguran que si logra concretar sus promesas habrá emulado a su admirado Nicolás de Piérola, un histórico caudillo que fue dos veces presidente de Perú en las últimas décadas del siglo XIX.

   Piérola dirigió un primer gobierno de facto que culminó en medio del desastre de la derrota en la guerra con Chile (1879-1883), pero después cumplió una segunda gestión constitucional que le permitió sentar las bases del ingreso de Perú en la modernidad del siglo XX.

El gabinete

LIMA, (AFP).- El flamante presidente peruano, Alan García, tomó juramento ayer por la tarde a su primer gabinete ministerial que dirigirá desde la presidencia del Consejo de ministros el congresista del APRA, Jorge del Castillo, durante una ceremonia efectuada en Palacio de Gobierno.

Seis mujeres figuran entre los 15 ministros del gabinete, que tiene una conformación multipartidaria y donde las personalidades independientes son mayoría frente a los militantes del aprismo.

Una de las mayores sorpresas es la designación, por primera vez, de una mujer al frente del portafolio de Interior, seguida de la inclusión del congresista conservador Rafael Rey en la cartera de la Producción.

La cartera de Economía y Finanzas recayó en Luis Carranza, un técnico ajeno a las tiendas políticas, en tanto que el embajador José Antonio García Belaunde ocupará el cargo de ministro de Relaciones Exteriores.

Ningún representante del opositor nacionalista Ollanta Humala —con quien García disputó la segunda vuelta de las elecciones— figura en el gabinete.

En las presidenciales de abril más del 50% de los peruanos votó por partidos que pedían un cambio de la política económica neoliberal, mientras que la conservadora Unidad Nacional de Lourdes Flores logró casi 24% de los votos.

La relación completa del gabinete ministerial es la siguiente:

Presidente del Consejo de Ministros: Jorge del Castillo (aprista)
Canciller: José Antonio García Belaunde (independiente)
Ministro de Economía: Luis Carranza (independiente)
Ministro de Agricultura: José Salazar (aprista)
Ministro de Comercio Exterior: Mercedes Araoz (independiente)
Ministro de Defensa: Allan Wagner (independiente)
Ministro de Educación: José Antonio Chang (aprista)
Ministro de Energía y Minas: Juan Valdivia (aprista)
Ministra del Interior: Pilar Mazzetti (independiente)
Ministra de Justicia: María Zavala (independiente)
Ministra de la Mujer y Desarrollo Social: Virginia Borra (aprista)
Ministro de la Producción: Rafael Rey  (conservador)
Ministra de Trabajo: Susana Pinilla  (independiente)
Ministra de Transportes: Verónica Zavala (independiente)
Ministro de Vivienda: Hernán Garrido Lecca (aprista)
Ministro de Salud: Carlos Vallejo (aprista).