Alan inicia gobierno a marcha forzada

LIMA (AFP).- El gobierno del presidente Alan García inició a marcha forzada su gestión, tres días después de asumir la presidencia de Perú, con medidas de severa austeridad, reuniones con sindicatos y, en el plano exterior, una condena a Israel por sus ataques contra civiles en Líbano.

“Es indispensable ir a marcha forzada en esta primera etapa del gobierno”, dijo este lunes el primer ministro Jorge del Castillo, al abordar temas de política exterior e interior. Tras su investidura presidencial el viernes, el presidente García dijo que recibía un país en “catástrofe social” por la existencia de 13 millones de pobres en un país de 27 millones de habitantes, lo que requería aplicar rápidas políticas sociales.

En política exterior el primer ministro Jorge del Castillo dijo este lunes que el nuevo gobierno está empeñado en una política de “distensión y acercamiento” con sus países vecinos, como forma de reducir sus gastos militares. “Hay que resaltar que mientras mejores sean las relaciones con los países cercanos pues menor gasto militar necesitaremos nosotros y ellos”, subrayó el primer ministro a la emisora RPP.

Del Castillo hizo notar que el nuevo gobierno peruano, instalado el viernes pasado, aplica una “política de distensión y acercamiento con Chile, Ecuador, Colombia, Bolivia y Brasil que nos parece sumamente importante”. Refirió que en el sector defensa cualquier gestión de potenciamiento de las Fuerzas Armadas peruanas tendrá que hacerse “sobre la base de una sólida economía”. “En esto hay que ser muy claros”, enfatizó. El nuevo esquema de política exterior de García privilegia formar un eje de integración con sus vecinos, en especial con Chile, país con el cual el anterior gobierno del ex presidente Alejandro Toledo mantuvo relaciones tensas en los últimos años.

Ese eje sería una forma de contrarrestar la influencia del presidente venezolano, Hugo Chávez, en la región, aunque García ha rechazado que esa sea su meta. La visita de la presidenta chilena, Michelle Bachelet, a los actos de toma de mando de García, el 28 de julio, fueron el punto de partida de una nueva etapa en la relación entre ambas naciones.