Alberto Cortez: “Los artistas
de mi edad ya no tenemos espacio”

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MADRID (EFE).- A sus 64 años y después de un período de “desilusión”, el cantautor argentino Alberto Cortez ha recuperado las ganas de crear canciones nuevas, que publica ahora, cuando siente que “los artistas de mi edad ya no tenemos espacio”.

“Identidad” es el título del nuevo disco de Cortez, autor de canciones tan conocidas como “Me lo dijo Pérez” que le dieron la popularidad en las décadas de los años 60 y 70 en España y Latinoamérica. Alberto, que no ha parado de trabajar en el mundo de la música desde entonces, dijo en una entrevista con EFE que ha estado ofreciendo conciertos y grabando discos, aunque los últimos fueron recopilaciones de sus éxitos, unas canciones de las que dice no aburrirse nunca.

Tras pasar unos años sin escribir nuevas canciones, Alberto, que se considera más poeta que cantante, sintió las ganas de volver a escribir.

“Fue un reclamo espiritual íntimo, me dije que ya estaba bien de pereza y recopilé las ideas, los monstruos, que me habían venido a la cabeza a lo largo de este tiempo. Era el momento de reactivar la llama”, dijo el cantante.

De esta forma, y aunque sufrió un accidente cardiovascular que le ha dejado como secuelas la imposibilidad de tocar la guitarra y dificultades para tocar el piano, Cortez compuso los once nuevos temas que componen su álbum con un título con el que quiere destacar que este álbum es una especie de “confesión” pues “estoy contando a la gente como soy, como veo el mundo”.

Alberto Cortez saca este disco en un momento en el que siente que el mercado está “distorsionado” pues “se produce mucho artista desechable que parece no saber que un cantante no existe si no tiene un repertorio”.

“Antes en España se cuidaba más a los artistas”, dice, para asegurar después que otros países, como México, “son más fieles a sus artistas”.

En este sentido se queja de que “la cantautoría española no me tiene demasiado en cuenta y yo, a lo mejor, fui uno de los pioneros del género”.

“Son situaciones que te quitan fuerza para escribir, piensas que si lo haces no te van a dejar espacio”, explica este artista que dice que con la edad, aunque “cada vez te gustas menos frente al espejo”, “creces intelectual y espiritualmente”.

Temas como “Un hombre pequeño”, en el que habla de “lo manipulable” que puede ser un trabajador, “Con el alma en vilo”, que refleja “cómo vivimos todos sin saber si el tren que cogemos va a reventar” o “Qué culpa tengo yo”, que dedica a las víctimas del terrorismo, componen este nuevo disco, junto a canciones románticas como “Crónica de un viaje”, “Es la que” o “Sólo por amor”, un tema que le regaló su mujer antes de la boda hace cuarenta años.