Alcaldes de Santo Domingo advierten cabildos se empobrecen cada día más

Los alcaldes del Gran Santo Domingo junto a ejecutivos y reporteros durante el encuentro del Grupo Corripio

Los cabildos se están empobreciendo cada vez más ya que sus ingresos bajan debido al incumplimiento de la Ley 166-03 que les asigna el 10% de los ingresos del Gobierno y la pérdida de facultad de cobrar impuestos municipales.
Sobre esta situación expusieron alcaldes del Gran Santo Domingo, quienes se quejaron de que mientras el presupuesto de la nación crece, ellos reciben menos recursos y al momento actual el gobierno solo les entrega un 3.4% del 10% que manda la ley.
Durante el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, trataron el tema Junior Santos, alcalde de Los Alcarrizos; Alfredo Martínez, de Santo Domingo Este; Francisco Peña, de Santo Domingo Oeste; Radhamés Castro, de Boca Chica, y René Polanco, de Santo Domingo Norte.
Santos indicó que entre el 2006 y 2016 a los cabildos solo se les han incrementado 2,000 millones de pesos. En 2006 eran 14,000 millones y ahora 16,000 millones.
Detalló que en 2006 se entregaba entre 4 y 5% de los ingresos del Gobierno, pero en la medida que el Presupuesto ha crecido el porcentaje ha ido bajando.
Mientras que Martínez explicó que con el nuevo fideicomiso para construir viviendas con valor por debajo de los dos millones de pesos, los constructores no pagan el impuesto por uso de suelo a los cabildos como era tradicional.
Este elemento afecta considerablemente a los cabildos del Gran Santo Domingo, donde existen grandes proyectos inmobiliarios, bajo el fideicomiso.
Explicó que a esto se agrega una decisión reciente del Tribunal Constitucional (TC) que establece que las sentencias no tienen que ser registradas en los ayuntamientos porque representan una tributación. Solo por esto el cabildo que dirige dejaría de percibir alrededor de 30 millones al año.
“Los ayuntamientos se están empobreciendo. Todos los años el presupuesto baja”, expresó Martínez.
En el caso de Boca Chica, Castro citó que además de la falta de ingresos que la ley confiere, tienen el problema de que grandes empresas en ese territorio están exentas de tributar al cabildo.
Citó los casos del Aeropuerto de las Américas, el megapuerto, el peaje y los hoteles que cuentan con regímenes tributarios especiales. “De una u otra manera estas estructuras tienen que cooperar con los municipios para que avancen”, expresó Castro.
La salida es financiera. Para Castro la salida a los problemas de los municipios debe ser fundamentalmente financiera, al indicar que si tan solo el Gobierno otorgara el 50% de lo que por ley les toca, recibirían 32,000 millones, lo cual resolvería varios problemas.
Santos indicó que más de 35% de impuestos son de vocación municipal, tras señalar que en las discusiones por un pacto por la municipalidad que se trabaja desde hace dos años, se han planteado fórmulas para aumentar la capacidad recaudatoria de los cabildos.
Citó el caso de cambiar el impuesto a la propiedad por uno más simple y bajo cobrado por los ayuntamientos, ya que actualmente ese solo se cumple cuando un propietario vende su bien. Otra propuesta es el cobro por la recogida de la basura a través de la factura del servicio eléctrico, lo cual se puede resolver con un acuerdo administrativo.

Mientras, Martínez favorece que sea modificada la ley del 10% debido a que el Gobierno nunca la cumpliría. También que sea rediseñada la ley que establece topes de gastos a los cabildos, pues un 31 por ciento para los servicios es insuficiente.
Ante la supuesta falta de capacidad de los cabildos para administrar más recursos argumentada por el Gobierno, Santos dijo que donde hay más escándalos por mala administración de los fondos es en organismos del Poder Ejecutivo.

Asimismo deploró que los fondos que antes se entregaban a la Liga Municipal Dominicana (LMD) ahora van a la Federación Dominicana de Municipios (Fedomu), que pasó de “ser un gremio a una ONG”.
Dijo que mientras Fedomu y la Federación de Distritos Municipales reciben fondos, las alcaldías siguen en situación difícil.