Alemán, Bosch y la arritmia histórica

Mi última conversación con el amigo economista José Luis Alemán (1933-2007), giró sobre los resultados del informe nacional de desarrollo humano 2008. La evidencia empírica apuntaba abrumadoramente a un gran descalabro institucional a pesar del desarrollo de las fuerzas productivas (el conflicto que Marx destacó). Alemán me sugirió que buscara la respuesta en el proceso de desarrollo de largo plazo y que había que recurrir a la tesis de Bosch sobre la “arritmia histórica”. Le dije que como economista del desarrollo hacía una lectura de largo plazo, pero me reiteró que el largo plazo no era económico sino histórico, insistiendo en el tema de la “arritmia”. Lamentablemente, no pudimos volver a hablar sobre el tema.

La tesis de Bosch fue publicada originalmente en “Trujillo: causas de una tiranía sin ejemplo” en 1959, la cual leí hace más de 35 años. Después fue ampliada en “Composición social Dominicana”.  Bosch sostiene que hay un desfase del desarrollo de la sociedad dominicana con relación al ritmo de Latinoamérica y ello era fruto del atraso social, cultural, económico y político del pueblo dominicano que a su vez nos alejaba de la corriente histórica. Según Bosch, solamente en dos oportunidades se pudo acompasar la historia dominicana con la de América Latina: La primera, en 1785 cuando aprovechó las medidas impuestas por la monarquía borbónica de Carlos III, lo cual fue abortado por las consecuencias de la revolución haitiana. La segunda oportunidad se presentó con el gobierno de los azules, 100 años después, pero fue abortado por la tiranía de Heureaux.

Sé que algunos historiadores cuestionan la tesis de la “arritmia” y las evidencias que ofreció Bosch. No puedo juzgar la fortaleza de las evidencias que la sostienen. Solamente trato de entender a Alemán. 

Según Bosch, la arritmia se profundiza con la tiranía de Trujillo y siguiendo con esa lógica, se podría decir que la arritmia se ahonda con el golpe de Estado de 1963 y con la hegemonía de fuerzas conservadoras en la década del setenta hasta la actualidad, que han mantenido la  desigualdad social y un desarrollo institucional, el cual si bien ha evolucionado precariamente con las tendencias generales de América Latina, han convertido al PLD en una corporación, desmontado la poca independencia de los poderes del Estado, ha instituido una democracia débil, profundizado la corrupción e instaurando un régimen de complicidades e impunidades, cuyo resultado principal es la ineficiencia y la ilegitimidad del Estado Dominicano.

No sé si éste fue el sentido del pensamiento de Alemán, al retomar el argumento de la arritmia histórica como explicación de la falta de correspondencia entre la institucionalidad y el desarrollo de las fuerzas productivas. No lo sé, pero es una hipótesis que puede explicar la disfuncionalidad.