ALERTA. Confieso que he haikusiado con María Palitachi

Juan Freddy Armando.
Juan Freddy Armando.

A continuación, publico una versión ampliada del prólogo que escribí para el libro de haikús titulado Escamas, de la poeta dominicana María Palitachi, residente en los Estados Unidos y perenne viajera por el mundo, armada de poesía, sonrisa al ristre y graciosas excentricidades amistosas. 

Evolución y características

Empecemos hablando del origen de este arte poético nacido en Japón, y que se ha extendido por el orbe. El haikú ha evolucionado sin perder su esencia original. Fue creado por Matsuo Bashoo, nacido en 1644. Le puso nombre el poeta Shiki, nacido en 1867. El género adquirió la manera actual en el siglo XV. Es breve, conciso, profundo. Fue en principio una reflexión poética sobre la naturaleza en las estaciones del año. Luna, sol, montañas, desiertos, olas, vientos, nubes, lluvias, auroras, mañanas, tardes, crepúsculos, noches, aves, peces, mamíferos fueron los protagonistas haikúsicos originarios

Ha conservado 4 características que muy rara vez han roto los modernos haikusistas: 1ra. No tener título, por lo que son diferenciados generalmente con números. 2da. Los tres versos clásicos. 3ra. La ausencia de signos de puntuación. 4ta. Dos oraciones, tipo el viejo silogismo griego: una afirmación, la otra consecuencia.

La regla original era tener solo tres versos que sumaran 17 sílabas, distribuidos así: el primero y el tercero de 5 sílabas, y el del medio de 7. En su viaje por el tiempo y los mares y continentes, ha ido variando de temas y formas, según el poeta y país que lo tomara: sátira, humor, amor, vida, muerte en cuanto a temas; rimas, extensión y orden de los versos, en cuanto a la forma.

Llega a América y República Dominicana

Irrumpe en nuestro continente de manos del genial Juan José Tablada, quien irrespetó -¡un aplauso para él por eso!- las clásicas medidas, con mayores y menores números de sílabas: de 4, 8, 10. Rompió el mito de la combinación tradicional (los hizo de 3 versos de igual medida), les puso rimas e introdujo otras creatividades, con las que lo revolucionó y enriqueció sin desnaturalizar la esencia y propósito original de sus creadores nipones.

En República Dominicana, los haikús se han multiplicado y renovado, luego del largo silencio que sobrevino a su introducción a nuestras letras por parte del no siempre justamente valorado poeta Abelardo Vicioso. Revisitados en un nuevo despertar años después por otro valioso vate nuestro: Alexis Gómez Rosa. 

El cultivo de esta forma de expresión literaria ha calado tanto en Quisqueya que cada vez se abre más campo y gana terreno en competencia con la décima, el soneto, el cuarteto y otras formas practicadas por siglos en español en nuestro país. A tal punto que en el 2011 el Ministerio de Cultura convocó a un concurso de haikús, que ganó el joven Luis Reinaldo Pérez, y luego los poetas dominicanos han multiplicado su interés en el género inventado en el País del Sol Naciente. 

Eso motivó a que, recientemente, el Centro Cultural Banreservas exhibiera en sus paredes una antología del género de autores dominicanos y japoneses realizada por Pérez y auspiciada por la Embajada de Japón. Fue en ocasión de celebrar 1ra. Muestra Cultural de Japón, que incluyó una exposición de grabados de los maestros Hokusai Katsuchica, nipón, y Leonardo Durán, dominicano. La antología poética fue muy disfrutada y comentada por el público asistente.

Lectura del libro Escamas, de Palitachi

Con gusto, reconozco que me han gustado, en general, los del libro Escamas, que ha haikuseado con la poeta a través de muchos de ellos, a pesar de que con con unos pocos, no. Sin embargo, contiene algunas de las mejores piezas haikúsicas que he leído. Para su dicha y la mía, me recuerdan a varios de los grandes haikusistas del país y del mundo.

En los versos de María Palitachi hay innovaciones dentro del género. Al mismo tiempo preserva la clásica regla de 5-7-5 en las sílabas y orden vérsicos. 

En cuanto a contenido, hay un nuevo enfoque de exaltación de la naturaleza en la que en cierto modo la escritora manifiesta su preocupación por el deterioro de la vida en el planeta. Lo hace con profundidad filosófica y gracia expresiva salpicada de sentido común y buen humor. Al mismo tiempo, motivan a pensar, y contribuyen a una mayor convivencia humana en armonía con nosotros mismos y el planeta que nos regala sus riquezas. 

El tema principal es el ambiente, tópico que ha adquirido condición de urgencia entre los humanos luego de la debacle provocada por la acción destructiva del hombre sobre la naturaleza, lo cual va mermando las condiciones de existencia de la humanidad y reduciendo cada vez más los años de vida de nuestra especie y las demás. 

El libro Escamas está dividido en dos partes: una lleva el mismo título de la obra y la otra Espumas La Piel Del Mar, donde hace homenaje a excelentes poetas. 

De la primera parte, elijo:

 

16                                                                  

Sobre la sombra 

habitamos sin saber 

el sol se oculta

 

35

Besan las algas 

se acarician las olas 

día y noche

 

44

Los tiburones 

salvajes corren triste 

del espejismo

 

De la segunda parte, selecciono:

 

A Silvia Plat:

I

Entre narcisos 

cruzando océanos 

sed de volver

 

A Vallejo:

 

II

Quiero escribir 

pero solo me entra 

canto y espuma

 

A Ezra Pound: 

II 

Por el costado 

la ola traga el viento 

muere su esencia.

A Homero:

VI

El arrecife 

un naufragio en vano 

Circe y la cera.

 

A Neruda:

I

Qué largo es el mar 

en la arena: el olvido 

corta sus olas.

 

A Julia de Burgos:

I

Julia perdida 

en el Río Grande Loiza 

nos vive.

 

De Ginsberg a Borges:

I

Beat generation

el mar tiene un callejón

mahometano.