ALERTA. Maravillosos relatos y microcuentos de Caleidoscopio

ALERTA. Maravillosos relatos y microcuentos de Caleidoscopio

Juan Freddy Armando

LA FORMA DE NARRAR CONVIERTE CUALQUIER MENTIRA EN VERDAD

Veamos los recursos empleados en los relatos y microcuentos del libro comentado.
Primero: Para el autor, la forma de contar es más importante que lo contado. En la entrada del libro, dice:
“En literatura siempre se puede tomar por material lo desechable, lo que nadie mira, lo que a los ojos de la mayoría no tiene ningún valor. Los más grandes fracasos literarios están relacionados con la descripción de la belleza. Imposible sacarle más brillo a lo que la naturaleza, de por sí, le ha regalado esa virtud. Sin embargo, a un hombre abandonado por todos, rodando solo en la noche, sin familia, sentado al borde de una alcantarilla, se le pueden encontrar pepitas de oro ocultas entre su sucio gabán”.
Es su arte poética narrativa. Confiesa parte de los secretos de su escritura: Ir no hacia aquella situaciones que son conmovedoras per se, sino tomar temas que el lector no espera sean contados, por intrascendentes, comunes, sin interés.
Por ejemplo, el cuento “La Carta”, en que una mujer le lleva a un hombre, -separándolo de una multitud-, una carta cuyo contenido no llegamos a conocer, pero suponemos terrible, junto su atmósfera: vehículo, conductor, lágrimas, y su determinación (pág. 116).
Segundo: La dramática inventiva que hace percibir como real lo que nos advierte desde el principio que es pura suposición. Verbigracia el titulado “Un grupo de amigos”, (pág. 135) cuyo nudo es una falsa historia motivada por el hecho de mirar diariamente desde su ventana a un grupo de desconocidos que pasan a hacer ejercicios. La narración convierte ese juego imaginario en emocionante verdad.

CASI NUNCA NOMBRA PERSONAS Y LUGARES CONOCIDOS

Tercero: Logra verosimilitud sin el uso de los tradicionales nombres específicos de ciudades, personajes, lugares, fechas, etc.
Sabemos que el más importante reto del escritor es hacer al lector ver que lo narrado, por más increíble que sea, es pura verdad.
Para ello, suele narrarse la historia con nombres conocidos de personas, animales, ciudades, calles, edificios, parques, países, fechas. García Márquez dice: Para convertir en verdad una mentira basta contarla mezclada con lo real.
Obviando casi siempre este recurso, Pérez Núñez ofrece buenos relatos.
¿Cómo? Con otra forma también poderosa, usada por unos pocos autores: Enfocar la narración de modo que parece haberle ocurrido personalmente al escritor. Esta fórmula marca casi todos los cuentos y microcuentos. También los aforismos, anécdotas y poemas en prosa.
Con ello, hace sentir al lector que el autor ha olvidado abierta una incitante brecha por la que puede, como sensual voyerista, hurgar detalles de la vida íntima de quien escribe, a través de sus textos.
Cuarto: Conseguir credibilidad recuperando una muy antigua forma: iniciar la historia como prueba de algún principio personal o general: “Hay momentos de nuestra vida que nos marcan…”. (pág. 147).
Quinto: Literatura sobre la literatura. Los avatares del oficio son aquí objetos narrativos y aforísticos, coincidiendo con la metapoética de Jorge Piña, “Decálogo que se lee a sí mismo…”. Verbigracia: “Un escritor inicia su faena diaria del modo más sencillo y natural” (pág.133).

MÁGICA SÍNTESIS Y SURREALISMO

Sexto: La magia de la síntesis, hilo conductor que atraviesa toda la obra, como dijimos en el artículo anterior. Y, obviamente, en los cuentos y reflexiones es todavía más difícil de lograr, pues debe ofrecer suficiente información elegantemente comunicada.
No obstante, nuestro autor consigue narraciones cortas y microcuentos que nos estremecen, usando solo dos o tres palabras para retratar a una persona o marcar la acción principal y su detonante.
Séptimo: Excelente surrealismo. Empleando lo real-maravilloso, desafía al lector a creer cierto lo elementalmente imposible, mediante creación de una atmósfera de conmovedores sentimientos que nos hacen desear que haya sido así aunque parezca irrealizable.

MICROCUENTO EJEMPLAR

Ahora, copio un cuento que contiene todas las características mencionadas, titulado “Naufragio”:

“Fue una insensatez de mi parte, lo admito. Entré clandestinamente en el museo, el pintor había cometido a mi modo de ver un acto aberrante. Dibujó un cuadro donde un barco hacía aguas, en su interior se podían ver los rostros de los pasajeros angustiados, sabían que habían zarpado hacia un naufragio inminente. El artista, de algún modo, se había vengado de la dicha y la felicidad de esos viajeros. Yo hice lo que pude. Penetré en el museo cuando el vigilante dormía. He movido el barco a la orilla y he trazado unas pinceladas urgentes por debajo del naufragio”.
El próximo domingo, viene el último artículo sobre “Caleidoscopio”.