Alertan sobre ratificación TLC con los Estados Unidos

POR ALEIDA PLASENCIA
El presidente de la Asociación de Empresas Industriales de Herrera (AEIH) dijo ayer que ratificar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos, sin eliminar los elementos de costos que les impiden a las empresas locales competir, sería enviar a los sectores productivos “a un matadero, como vacas”.

Ernesto Vilalta pidió que no se ratifique el TLC sin que, a la vez, se sometan al Congreso las propuestas que eliminarían las desventajas que impiden a las empresas nacionales competir en igualdad de condiciones con Estados Unidos y los países de Centroamérica.

Se refirió a este tema, al ser consultado en ocasión de ser ayer el día de cierre para la entrega de propuestas legislativas por parte del sector empresarial, a la Comisión de Industrias, Comercio y Zonas Francas del Senado.

La comisión ha estado trabajando conjuntamente con el sector empresarial, legisladores y expertos internacionales, en busca de un consenso con relación a las medidas que habría que tomar en el ámbito del Congreso, para poner a las empresas locales en condiciones de competir en el marco del libre comercio.

Vilalta dijo, no obstante, que está optimista con relación a la labor que hará la comisión en los próximos días y se mostró esperanzado en que conjuntamente con la ratificación del TLC, serán sometidas al Congreso las propuestas del sector empresarial en ese sentido.

Según Vilalta, lo básico es que se eliminen los impuestos de Aduanas (incluyendo la comisión cambiaria) con relación a los equipos y maquinarias, así como la materia prima.

La industria local lo que persigue “al final”, añadió, es una convergencia con el sector zona franca. “Es decir, que la industria local opere con las mismas condiciones de las zonas francas”. (Las zonas francas están libres de impuestos).

En lo inmediato, sostuvo, lo que persiguen los sectores productivos es una reforma fiscal integral, que les permita a estos las condiciones necesarias para competir.

Sostuvo que en el marco de la apertura comercial y con las condiciones actuales, la industria local no sólo no podrá exportar, sino que tendría serias dificultades para competir internamente.

Según explicó, el problema fundamental de los sectores productivos son los altos costos operacionales, como consecuencia de una serie de impuestos a la importación de maquinarias, equipos y materias primas, carestía de la energía eléctrica y altas tasas de interés bancarias, entre otros elementos.