Algo de todo

Elsa Ramirez

Quienes han sobrevivido a ataques de tiburón aseguran que en el instante de ser mordidos sintieron un tirón o golpe violento, no el terrible dolor que cabría suponer. Al parecer esto se debe a que, en condiciones de mucho estrés, como al sufrir una lesión grave, el cerebro activa la producción de endorfinas y encefalinas, sustancias analgésicas y estimulantes cuya estructura química es similar a la de la morfina.

La fuerte impresión que causa el ataque de un escualo puede hacer que la producción de esas sustancias sea inmediata y abundante para suprimir el dolor.

El cerebro puede determinar las sensaciones a consecuencia de nuestros actos y restarles importancia a fin de mantenerse alerta para recibir estímulos externos. Si tratamos de hacernos cosquillas nosotros mismos, el cerebro recibe un mensaje interno que le advierte de lo que queremos hacer y atenúa la sensación.

Un estudio del Instituto de Neurología de Londres, que utilizó un tomógrafo de resonancia magnética para registrar la actividad cerebral, reveló que el cerebelo, que controla el movimiento, interviene en la transmisión del mensaje interno.

Para darle una tonalidad rojiza al cabello de manera natural, hierva en una taza de agua, la cascara de dos cebollar rojas y poner en la cabellera sin enjaguar. Seque el pelo como siempre. Se comenzara a notar el tono rojizo a partir de la tercera aplicación.

El bebe que aparece en las etiquetas de las compotas Gerber, en la niña Ann Turner Cook. En 1928, cuando tení a 5 meses, su vecina, Dorothy Hope Smith, le hizo un dibujo al carbón y la envió a la compañía Gerber, que buscaba imágenes de niños.