Algunos se internan para comer

POR ANSELMO SILVERIO
SANTIAGO.-
“Doctor, por piedad intérneme mi hija aunque sea por una semana, porque soy una persona muy pobre. No tengo trabajo y estoy pasando hambre. No tengo con qué mantenerla”, planteó una señora ayer al doctor José Joaquín Zowain, en una clínica en las afueras de esta ciudad.

Este, como otros casos, dijo el doctor Zowain, con peticiones parecidas se repiten todos los días en su consultorio.

Dijo que las personas ruegan para que las internen porque en un hospital pueden comer algo, pero en sus hogares no.

Sostuvo que eso demuestra que en el país hay una crisis económica muy seria, ya que las personas que no tiene de qué vivir ni con qué vivir, lo que agudiza su estado de pobreza.

Zowain dijo que recientemente conversó con su padre sobre estos casos y que se planteaba hasta qué punto los médicos podrán resistir trabajar en el sector público “donde uno ve cosas penosas”.

Dijo que tuvo el caso de una señora que le planteó: “mire doctor intérneme”. A lo que el médico le respondió que no tenía un padecimiento que requiriera el internamiento. Y fue entonces, dijo Zowain, que ella le dijo: “porque tengo días sin comer, doctor. Yo no tengo con qué comer. Y cuando una persona pobre le pide esto. ¿Qué usted hace?”

“Siempre ayudamos con algo, pero esto es una realidad social que cae en los hospitales públicos donde se observan muchas penurias por el avanzado estado de pobreza que sacude el país”, dijo.

Zowain, quien es psiquiatra, afirmó que cuando el hambre azota al hombre es una parte de los factores que originan los actos de violencia, delincuencia y criminalidad.