Alivio para los agroproductores

El pago de RD$560 millones en varias partidas, hecho en lo que va de mes por el Gobierno y el sector privado por gestión de la Secretaría de Agricultura, constituye un gran alivio para el sector agropecuario, en momentos en que la crisis financiera global amenaza con estropear sus  posibilidades de acceso a las ventanillas crediticias para financiación de siembras. Los pagos incluyen compromisos asumidos por los agentes privados que se encargan de la comercialización de la pignoración de papa, habichuela, cebolla y ajo, así como leche, adquiridas de productores del valle de San Juan, Vallejuelo, San José de Ocoa y Constanza.

De principio, la amortización de  estas deudas acumuladas ha permitido que los productores de esas demarcaciones honren compromisos asumidos con el comercio para la adquisición de insumos y pongan al día sus cuentas en los medios de financiación. De esa manera ha habido una reanimación de las economías regionales y  de los planes para nuevas siembras estacionales, algunas de las cuales ya han sido iniciadas. La Secretaría de Agricultura se ha comprometido a continuar la amortización de deudas acumuladas y ha anunciado nuevos pagos, con lo que se cerraría un ciclo en las relaciones entre productores, el Gobierno y los agentes privados que comercializan los rubros del programa de pignoración.

Integración ante la crisis global

La crisis que está poniendo de rodillas a las economías del mundo, comenzando por la de Estados Unidos, tendrá consecuencias dramáticas en países como el nuestro. Por mucho que haga individualmente cada país, la diversidad de aristas exógenas de la crisis aleja las posibilidades de éxito. El Presidente Leonel Fernández, que en principio nos creía en condiciones de sortear la situación, ha expresado el temor de que la crisis quede fuera de control.

La tendencia hacia soluciones de bloque ha sido puesta de manifiesto a través de actitudes asumidas por la Unión Europea, el G-20, el Mercosur, el Foro APEC  y otros agrupamientos económicos cuyos integrantes se ven amenazados por la recesión. No hay duda de que el momento es para asumir la integración como el remedio salvador ante la gran crisis no solo de las finanzas de algunas naciones, sino del sistema financiero como tal, cuyas reglas tendrán que cambiar. Integración es la clave.