Alonso, de la escudería Renault, gana el GP Europeo de la F1

NUERBURGRING, Alemania (AP).- Fernando Alonso capitalizó en la mala suerte de Kimi Raikkonen, quien perdió la rueda delantera derecha cuando faltaba una vuelta, y se alzó ayer con el Gran Premio Europeo de Fórmula uno.

Fue la cuarta victoria del español Alonso en lo que va del mundial de F1 y la quinta de su carrera. Todavía más importante, estiró el margen de ventaja desde la cima de la clasificación de pilotos.

Alonso, de la escudería Renault, cruzó la meta en el circuito de 5,418 kilómetros de Nuerburgring, con una ventaja de 16,5 segundos sobre el alemán Nick Heidfeld (Williams). El brasileño Rubens Barrichello (Ferrari) entró tercero, a 18,5 segundos.

“Hoy nos acompañó bastante la suerte, pero también hicimos una gran presentación”, declaró Alonso.

“Sabía que él tenía problemas… y lo presioné hasta el límite”, añadió.

Raikkonen pasó al frente de la carrera tras desplazar a Heidfeld al inicio y pareció que se encaminaba a su tercera victoria consecutiva con su McLaren.

El finlandés lideró durante la mayor parte de la carrera, cediendo el primer puesto a Alonso y Heidfeld en su par de entradas a los boxes.

A falta de 10 vueltas para el final, Raikkonen ganaba con cinco segundos de diferencia sobre Alonso.

Pero la rueda delantera derecha de Raikkonen empezó a gastarse y el español logró acercarse. A cinco giros para el final, la diferencia ya era de 4,4 segundos y mermando.

Al ingresar en la última vuelta, Raikkonen apenas tenía 1,5 segundos de ventaja y el neumático finalmente se desprendió, obligándolo a salirse de la pista poco antes de la primera curva. Al final de cuentas, acabó undécimo.

“No tenía otra opción que arriesgar”, dijo Raikkonen. “Estoy muy decepcionado por un resultado así tras haber dominado durante toda la carrera”, comentó. “Hay que seguir trabajando duro, porque tenemos un carro muy competitivo”.

El escocés David Coulthard quedó cuarto con su Red Bull, mientras que Michael Schumacher llegó quinto en la otra Ferrari.

Fue apenas el segundo mejor resultado del séptuple campeón mundial en el actual mundial. El año pasado, Schumacher encabezó un doblete de Ferrari.

El alemán había ganado el GP Europeo en Nuerburgring cinco veces (una en Jerez, España, y cuatro en Nuerburgring) y triunfó en tres de las últimas cuatro ediciones.

Completando los puestos que repartieron puntos, el italiano Giancarlo Fisichella (Renault) figuró sexto, el colombiano Juan Pablo Montoya (McLaren) lo hizo séptimo y el italiano Jarno Trulli (Toyota) marcó octavo.

Alonso se trepó a lo más alto del podio en las válidas de Malasia, Bahrein y San Marino. Ahora amasa 59 puntos, 32 puntos más que Raikkonen y Trulli.

“Las anteriores tres victorias de la temporada las logré liderando la carrera de principio a fin”, manifestó Alonso. “En ésta lo he conseguido en la última vuelta y por eso es más especial. Te da una felicidad enorme”.

El australiano Mark Webber, tercero en el GP de Mónaco el fin de semana anterior, chocó con Ralf Schumacher y provocó que varios bólidos se salieran de la pista para evitarles.

Webber apenas estuvo 10 segundo en la carrera. Ralf Schumacher ingresó a los boxes para cambiar el cono delantero, pero abandonó poco después.

Por primera vez en el campeonato, no se efectuó una ronda de clasificación matinal el día de la carrera. A partir del GP Europeo se toman en cuenta los tiempos logrados en una vuelta el sábado.

El mundial se traslada ahora a Norteamérica con el GP de Canadá el 12 de junio y luego el de Estados Unidos una semana después.